30 mayo 2006

La ciencia del mitin

estos días me he fijado en Rajoy y Zapatero cuando pronunciaban discursos en sendos mítines. Oye, es gracioso y todo. Pero ¡cuidado! hay que bajar el volumen de la tele porque aunque lo que dicen suela ser divertido, vamos a comenzar observando sus ademanes.

Resulta que alguien les ha dicho que tienen que gritar, ¡y enfadarse mucho!. No sé por qué gritan si sus acólitos suelen escucharles obedientes y en silencio. ¿Y lo del cabreo? pues no sé tampoco, pero ver a dos tíos tan planos como Zapatero y Rajoy totalmente indignados es porque ha debido pasar algo muy grave.

Respecto a la audiencia, como es de su propio partido, está totalmente entregada. Prietas las filas atendiendo al líder en silencio y con la emoción contenida. A veces alguno no puede aguantar más y suelta el consabido "Felipe, queremos un hijo tuyo". Ya se sabe, la emoción ... ¡Ah, muy importante! estos actos son ex-clu-si-va-men-te para fieles, y si te cuelas en el mitin de los de enfrente, cuidadín que no te calen. Algunos mítines, sobre todo los de los números dos de partido (Zaplana, Blanco) llegan a ser violentos en sus manifestaciones y la crispación es tal que identificarse como militante rival puede ser peligroso.

Y ahora, visto ya el ambiente, toca subir el volumen. De las tonterías que hayáis oído en vuestra vida, pocas como las de los mítines. Casi todo lo que dicen es mentira o en el mejor de los casos una sandez pero eso es lo de menos porque a un mitin no se va a aprender ni a escuchar, sino a aplaudir, digan lo que digan. ¿Y las bromitas? esas son las mejores. A los tíos planos citados les da por creerse del Club de la Comedia y ... no lo son, vamos ni de lejos. Hay algún chascarrillo históricamente ridículo ... ¿os acordáis de Simancas imitando a Alejandro Sanz "(...) vale, a lo mejor lo merecemos, bueno (...) " y el tío se partía de su ocurrencia. Seguro que había estado ensayando toda la noche mientras lloraba la "tamayada".

No quiero decir con todo esto que la actual pobreza mitinera haya existido siempre. No. Hemos tenido verdaderos genios del mitin. Así, a bote pronto, me acuerdo del inefable Alfonso Guerra, el rey de "los descamisaos". Todavía anima las campañas con frases como "Aznar casó a su hija en el Escorial, quería la boda en el Valle de los Caídos pero no se atrevió". Ninguno del PP levanta las plazas de toros como él, pero también tienen alguna estrella que otra (no, Acebes no es) sobre todo a nivel local. Por ejemplo, los mítines de Fraga en Galicia han tenido buenas perlas e incluso se ha visto acompañado de gaiteiros en ellos. Todo por el "show".

Bueno, espero con emoción la próxima campaña electoral para ver si el nivel mitinero crece. Un esfuerzo por favor.

3 comentarios:

  1. Y que decir de cuando alguien les indica que va a entrar en directo la televisión, se crecen, el público situado detrás empieza a agitar banderitas cual animadoras y el político de turno aprovecha para decir lo que considera mas importante de su presentación.
    Por cierto, como bien dices los mitineros son un pùblico entregado de antemano que a cambio de nada o como mucho de un bocata hasta ríen las payasadas del tonto de turno, entonces ¿por qué no nos ahorramos los contribuyentes el dinero que cuesta toda esa parafernalis?. A fín de cuentas no se consigue nada con esas chorradas.

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  2. Yo tampoco se para qué sirven, como no sea para animar a la afición...
    Y debo reconocer que Guerra no era/es santo de mi devoción, ¡pero se echa de menos cierta inteligencia e ironía en los politicastros! (tampoco estaban mal algunas perlas de Calvo Sotelo ¿no?)

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