04 marzo 2010

Cachivaches

cuando era crío coleccionaba de todo. Amontonaba sellos, monedas, cajas de cerillas, canicas, cromos, pero ahora ... la verdad es que no tengo apego a casi nada. En casa me temen cada vez que me pongo a hacer limpia .

Pero al final no es tan fiero el zorro (o era el león) como lo pintan, e incluso yo, el archienemigo del almacenaje y azote de todos los Diógenes de mi familia, tengo algunos trastillos. Un objeto de allí, otro de allá. Vinilos que hace año que no oigo, libros que fueron a la estantería tras entregar sus últimas letras, álbumes antiguos, ...

Cada uno de estos cachivaches tiene su historia y van cargados de recuerdos. Por supuesto los más evocadores son las fotografías, mostrando rostros que hace muchos años que no veo, caras de niños que ahora son adultos, de ancianos que se fueron, lugares a los que quizá no regrese ..., pero también hay algunos pequeños objetos sin valor que sólo tienen sentido para mí. Son pequeños trastos que si un día pierdo irán directamente a algún cubo de basura.

Es extraño cómo puede caber tanto pasado en un naipe antiguo, en un par de guijarros o en un colmillo de tiburón. Debe ser que me voy haciendo viejo.

5 comentarios:

  1. Así debe ser sr. zorro. Si un mal día perdemos algo de eso dejaremos de ser niños.

    Hace una semana, casi, encontré esta foto:

    http://tonimonton.blogspot.com/2010/02/ayer-la-encontre.html

    La había perdido y el día menos pensado apareció. Ha estado tantos años perdida que ya casi no la echaba de menos pero salió a mi encuentro y me trajo tantas cosas a la memoria que mereció la pena que hubiera estado desaparecida, porque el momento fue maravilloso.
    Nunca tires nada de la que te puedas arrepentir.

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  2. pasaba por aquí12:21 p. m.

    Zorro, si no los escuchas, véndeme los vinilos que yo sí que les sacaré el polvo de los surcos (bueno, depende de cuales sean....).

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  3. ya leí tu post Tony. Yo tengo una igualita, sólo cambia el bicho !

    tranqui Pasaba, los de Modestia Aparte no los guardo para ti, ja, ja.

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  4. Anónimo9:50 a. m.

    madre mía ¡¡¡¡ que nostálgicos estamos, no estarías mirando la lluvia a través de los cristales mientras escribías el artículo no? jejejejeje.
    X cierto, creo que en casa de tu señora madre hay un par de cajones llenos de recortes de periódicos que tienes que vaciar .... Diógenes¡¡¡¡¡ jajajajaja

    Zorropiscinas . Ze maolvidau el password

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  5. Hace poco más de un año tuve que hacer dos mudanzas. Es increible lo que podemos llegar a retener. Me consuelo con saber que algún día esas cosas tuvieron su importancia. Tengo yo poco apego a las cosas, salvo quizá a los libros (32 cajas se tuvieron que llevar).
    Y otra cosa es el desván de la casa de Prádena, eso es un museo. No me gusta esa frase de "esto, para el pueblo".
    Así que, como decía don Julián Marías, la próxima mudanza, a la Almudena...

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