20 junio 2010

Una de clubes

el hombre es gregario por naturaleza dice la antropología, y el hecho es que allá donde mires, es más fácil encontrar personas en grupos que solas. Compartir opiniones, sensaciones, aficiones, es innato al ser humano, y ello nos convierte en uno de los bichos que más gustan de vivir en grupo.

Dos eventos del pasado fin de semana me reafirman en dar la razón a los antropólogos. Hablo de sendas celebraciones de boda, una de ellas en Madrid y otra en Estocolmo. Estaba invitado a ambas, claro, pero preferí asistir a la de Madrid, donde disfruté de una de esas oportunidades en las que puedes ver sin ser observado. Amigo lejano del novio y más lejano aún de la novia, asumí mi papel de mirón en la fiesta y así me fijé en los grupos que se formaban aquí o allá, la configuración de las mesas, la variable intensidad de los saludos y las despedidas ...


Por otro lado, la prensa rosa de esta semana habla de la otra boda, la de la heredera al trono de Suecia, quien se casó con un plebeyo como mandan ahora los cánones del protocolo real. Creoq que asistieron miles de invitados, pero me fijé en un grupo particular. Príncipes, princesas, reyes, reinas, infantas y demás jarca de herederos de un poder que se acaba, todos juntos en el club de los que añoran el poder perdido. Parecían una cubertería de plata dieciochesca a las que sólo se saca brillo para las grandes comilonas. Decadente, sí, pero aquí estoy, parecían decir al mundo. Y mientras tanto, ahí abajo tú, preocupado de la "crisis" y esas otras cosas de mal gusto.

Concluí que en toda reunión de gente se crean a su vez "grupitos", pequeños clubes de personas afines. Curioso. Seguiré observando.

5 comentarios:

  1. pasaba por aquí12:11 a. m.

    para cargártelos a todos sin contemplaciones, y que salpicaran mucha sangre y vísceras.... muy avanzados, muy modernos, muy lo más de lo más, pero un montón de países de la vieja Europa siguen con estas figuras totalmente prescindible.

    Cuanto bien hizo la guillotina..... odio estos putos parásitos

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  2. Eso de observar los grupos es una diversión que me apasiona. Alguna vez pueden llegar a tildarte de cotilla pero es muy apetecible y sobre todo si empiezas a imaginarte el relacionar a unos con otros y lo que las miradas entre ellos parecen descubrir relaciones prohibidas. Es como escribir-imaginar una novela de la vida en la que te sientes como si fueras el creador.

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  3. Es muy llamativo el fuerte gregarismo humano. Por una parte ha sido la clave de nuestra perviviencia y supremacía como especie, pero por otra desespera de verdad ver hasta qué punto funcionamos con pautas marcadísimas por el grupo, sin podernos salir de la vereda sin recibir un capón.

    El gregarismo humano y sus manifestaciones -positivas y negativas- es uno de los temas que más me atraen.

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  4. joder pasaba, ya no necesitas ni siquiera el AK47.

    La verdad Tony es que soy bastante despistado usualmente, pero fue una experiencia que hizo disfrutar una fiesta que no era muy mía.

    ¿No es esto de los blog una forma de gregarismo, Al Neri?

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  5. a esto yo lo llamo un poquito de sociología casera, suele ser muuuy interesante. :)

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