02 enero 2012

a aprender, a la escuela

vaya por delante que no soy experto en tasas por tanto seguro que alguna cosa se me escapa al hablar de la subida de impuestos que ha publicado el nuevo gobierno de España. A esta falta de base teórica uno el problema de no conocer la magnitud del desafío. El gobierno no nos explica cuánto dinero se necesita y cuánto de ese dinero se conseguirá a través de este aumento impositivo. Las cifras bailan de mes a mes y ello produce desconfianza e inseguridad.

Dicho esto me parece correcta la subida de impuestos para mantener el nivel de prestaciones que el Estado ha venido proporcionando. Pero, además exijo:
  • que las medidas de control del fraude aumenten
  • que se impongan penas de cárcel a los defraudadores. No pagar a la Hacienda de todos es robar a todos.
  • que se publique el nombre de los defraudadores. El anonimato favorece este tipo de conductas
  • que el gobierno sea consciente del esfuerzo que pide a los ciudadanos. Un aumento impositivo medio del 3% unido a la congelación salarial (en lo privado ya se lleva aplicando unos años), supone una pérdida de poder adquisitivo del 6 ó 7%,: unos 1.100€ menos para un salario neto de 18.000€ anuales.
  • que la ley sea igual para todos los trabajadores, independientemente de su régimen fiscal. Por tanto se debería aplicar una tasa progresiva también en el régimen societario.
Y dicho esto, que el dinero recaudado se utilice con sabiduría y responsabilidad. Los malos gestores deben ser auditados y sancionados. Perder 5.000 millones por una mala decisión debe aparejar al menos una inhabilitación para gestionar dinero público en el futuro. Necesitamos gestores hábiles y responsables, no becarios de alto copete. Como dije en un post anterior, la buena intención se presupone, pero no basta para hacer las cosas bien. Como dice un amigo, "a aprender a la escuela, el gobierno es para gente experta"

3 comentarios:

  1. Y encima sin soltar un taco. ¡Joder, como te envidio!

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  2. En mis discusiones alcojóicas con amiguetes he llegado a la siguiente conclusion.

    Los que somos trabajadores por cuenta ajena somos unos pringados.

    Me explico, todas las medidas presentadas (más impuestos, congelación salarial y semejantes) sólo afectan a los curritos que tienen nómina.... al resto "no afecta"

    Si bien la teoría de "quien cobra más debe pagar paga más" me parece correcta, la realidad es que los que menos pagan son los que más defraudan. Y, encima, los que más defraudan son los mismos que se llevan los principales beneficios en forma de becas y semejantes.

    Corolario. España no se sostiene -como muchos mantienen- gracias a los autónomos, sino gracias a los pringados que trabajan por cuenta ajena y que pagan religiosamente sus impuestos

    Por tanto de acuerdo con el Zorro.

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  3. Yo, que soy una funcionaria, me siento una pringada. Siempre controlada fiscalmente, jamás tramposa, pagadora hasta el céntimo, y cuando hay que colaborar, la primera. ¿No es eso ser una pringada?

    ¡¡Feliz Año Nuevo!!

    Besicos,

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