29 mayo 2008

Hoy me encontré con la reina de rombos …

fíjate, una reina y ahí estaba, tirada, en medio de la calle. Yacía boca abajo entre los coches, como si estuvier escondiendo su vergüenza y su humillación. Sin pensarlo, decidí salvarla del peligro de ser atropellada, o peor aún de ser pisoteada por algún sujeto indigno siquiera de besar sus pies. No son tiempos desde luego en que la real condición te defienda más de lo que te defiende un periodista a sueldo. Hay muchos reyes, muchas reinas, y quedan pocos lacayos, así que no pudo decir que no a mi ofrecimiento. Desvalida como se hallaba, elegir hubiera sido un lujo con el que no contaba.

Respecto a mí, soy un hombre con vocación servidora y nunca me he podido resistir a una mujer de noble cuna y sangre de color azul cielo. Una simbiosis perfecta, vaya. Yo todavía no sabía qué podía ganar haciendo lo que hice, pero, qué demonios, tampoco perdía nada. No había peligro a la vista, aunque los hombres de mi clase sabemos que una mujer su clase no debería siquiera ser tocada.

Fui osado tal vez, pero al fin y al cabo, no era más que un naipe, huérfano de sus 51 hermanos, y no dudé ni un momento en adoptar a la pequeña reina. Ya duerme, fuera de peligro, en el bolsillo de mi camisa. Espero que no me pague clavándome su rombo en el corazón.

10 comentarios:

  1. pasaba por aquí9:13 a. m.

    Que poeta que eres, joder..... me tendrás que dar clases tanto de poesía como de vocación servidora (pero no esta última no sé si cuajará con mi vena macarra).

    Seguro que era la carta que un jugador tramposo de póker perdió saliendo a la fuga después que vieran que había hecho trampas (a mi me ha pasado más de una vez).

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Quiero pensar que alguien a quien amaba la perdió sin querer y estará llorando la pena de que su reina ha perdido el trono y el amor. Sr. Zorro intente escuchar a ver si se queja. Los naipes también tienen alma.

    ResponderEliminar
  3. Zorro!. Además de burlanga, eres un jodío poeta sentimental. Con lo republicano que tu eres y liberando reinas en apuros...!!!
    Traetela esta tarde y con las otras 51 que tengo yo echamos ese Burlé pendiente!

    ResponderEliminar
  4. yo también tengo vena macarra pasaba. Has de saber que sólo sirvo a quién me sale de los cojones. Ah, cuando pases por el foro me pagas unas birras y te devuelvo a la dama, si me demuestras que es tuya, claro.

    Mientras tanto la cuidaré con mimo, siguiendo el consejo del tuerto, pobre reina.

    Y quieto parao tigre, que cuando hay mujeres por medio, la política queda de lado. Soy villano, pero me educaron como a un caballero.

    ResponderEliminar
  5. Sí, eres un poeta escribiendo. Pero ¿es que te has resistido a las que no son de noble cuna????
    Y que es eso de no tocar!!!! Antiguo, clasista...mentiroso!!! jajajaja

    ResponderEliminar
  6. Anónimo11:32 p. m.

    De un Pirata Portugés a un Zorro. Zorro eres un crupier de las palabras, el tahúr de los sentimientos de la alta nobleza, caballero donde tiene uno que serlo, eres el acicate de la escritura, eres el pensamiento hecho verbo, ppero ¿no te has parado a pensar que por agacharte en la calle a por una puta carta monárquica, te podían haber dado por el culo?, pues ya eres mayorcito para que pienses en esas cosas antes de hacerlas coño, y con estos que heredan por la gracia de DIOS cuidadín que te clavan el rombo y la pica.

    ResponderEliminar
  7. Que caballeroso...¿como habrállegad hasta ahí una dama de tan alta cuna?

    BSS

    ResponderEliminar
  8. tú sí que me conoces perla ..., no como el piratilla que es un calculador y un materialista. ¡Chaval!, por una reina se hace lo que sea, sin preguntarse quién es ni como ha caído tan bajo, ¿no crees bohemia?

    ResponderEliminar
  9. Quién sabe, quizás no muy lejos anda un rey de bastos buscándola como un loco, y una sota de oros frotándose las manos y riéndose tras su azaña.

    Sí, lo sé, si a usted le brota el alma de poeta a mí se me hincha la vena de cuentista. Qué le vamos a hacer.

    Un placer,

    ResponderEliminar
  10. Yo tengo la sangre roja, normalmente, pero ahora hace mucho frío. Tal vez se tiñó de azul. ¿No venís a rescatarme un rato?

    ResponderEliminar