18 octubre 2018

Recuerdos

Los pueblos son lugares donde la vida se para, dicen, ...

Son lugares donde las vivencias se amontonan sobre las mismas personas, nuestra cuadrilla, los amigos con los que compartimos aldea y juegos desde hace décadas, desde niños, desde siempre. Pensándolo bien, sí puede ser que el tiempo se pare cuando miro al Árbol de las Regaderas, o al Manzano de la montaña, o a ese Fresno de siete brazos en el camino de Pelayos, todos ellos más antiguos que el más viejo de nosotros.

Entre casas y callejuelas las anécdotas se suceden, ¡cuántas veces habremos contado la misma historia!, antes con un polo de limón en la mano, ahora junto al fuego y disfrutando de una copa de vino. A veces, el recuerdo se difumina y me veo incluido en acciones que no recordaba, o lo contrario, cuando un amigo me recuerda que yo no estuve en aquella fiesta de la que puedo recitar detalles como si la hubiera vivido.

En fin, el pueblo, los amigos inevitables, el lugar donde regresar, los ancianos, los árboles ..., y los buenos recuerdos, aunque no lo fueran tanto en origen y seamos nosotros los que los hacemos buenos.


03 septiembre 2018

El bosque que nos protege

A pesar de las evidencias de cambio climático que afectan a España, con veranos más largos y menos precipitaciones, es también un hecho que la masa forestal de nuestro país aumenta. ¿Cómo es posible?

Lo es, debido sobre todo a tres factores:
  1. El abandono de la agricultura y la ganadería extensiva, sobre todo en Castilla-León y Aragón donde incluso las aldeas desaparecen por falta de población. A causa de ello aumentan las superficies sin roturar, y el ganado vacuno y ovino que antes pastaba en los prados se produce ahora en explotaciones cerradas. La naturaleza se está rehaciendo allá donde las condiciones hostiles han desaparecido y la erosión no ha destruido el suelo (gran problema en otras regiones).
  2. La lucha contra el fuego. Hay menos fuego intencionado a causa de una mayor concienciación y de la acción administrativa que prohíbe el aprovechamiento urbanístico en zonas quemadas. Aun así, los incendios forestales siguen produciéndose, y son más intensos en lugares donde el bosque está "sucio", es decir, donde el matorral crece desatado durante la primavera y se convierte en yesca seca en verano. Curiosamente, no faltan expertos que creen que la ganadería extensiva en bosques consolidados sería una ayuda estimable para la prevención del fuego.
  3. La "forestación", entendida como una ayuda humana a la regeneración natural del bosque. Es fundamental en zonas desprovistas de bosque durante décadas, en las cuales la recuperación natural es muy lenta. En las últimas décadas, se ha hecho un fuerte esfuerzo desde administraciones y privados, bien por interés económico o bien por interés en la conservación del entorno.
En nuestro pueblo y alrededores se observa una creciente colonización de antiguos prados por árboles  autóctonos de hoja caduca, tales como fresnos y robles, así como arbustos como endrinos o majuelos. En las laderas de la montaña, siguen creciendo los pinos plantados por ICONA en los 60 y 70. A sus sombras, es satisfactorio ver como las laderas antes ocupadas por piornal recuperan ahora especies casi extintas, como el acebo, que progresa en las umbrías de los valles fluviales.

Acebos en cara Nordeste del valle del Río Viejo
Personalmente, sigo plantando árboles cada año: robles, encinas, endrinos, algún álamo. Es hermoso ver cómo crecen y cómo el campo está cada día más lleno y más hermoso.



17 febrero 2018

Corazón tan blanco

Dos semanas bajo la nieve, aún queda alguna más. Collado Hermoso blanco, inmaculado. En la Dehesa, más de medio metro de nieve y muy pocas huellas de animales. Es difícil conseguir alimento en este entorno.

Dehesa de Collado Hermoso
Pronto regresarán los bichos, el final del Invierno comienza a percibirse en el ambiente y Marzo nos traerá el comienzo del deshielo. La Dehesa se llenará de pequeños riachuelos, y crecerán los perifollos como cada año.

De momento, sólo unos cuantos valientes aguantan las heladas y la falta de alimento. Jabalíes, algún corzo, zorros se dejan ver. Otros, como tejones o gatos monteses sólo son percibibles por sus rastros. Las aves, de forma increíble, desafían las heladas en los aleros de las casas o en los descarnados árboles. Estorninos y mirlos, lavanderas, el pájaro carpintero, algún agateador y pequeños gorriones o carboneros. Bajo la nieve, los topillos se aprovechan de las despensas acumuladas durante el Otoño. No muy lejos, sus enemigos reptiles siguen aletargados hasta la Primavera. No son un peligro.

Agateador Común
La Cigueña Blanca también ha aguantado como una campeona los rigores de Enero. Tenemos un pueblo pequeño, pero con mucha vida, incluso durante el más duro Invierno.

19 noviembre 2017

El acróbata

el lunes pasado amaneció frío, y siguió más frío aún gracias al gélido viento que soplaba desde el Norte. Salía de la panadería y vi un milano a lo lejos, cerca de las Eras. Como una cometa, fue evolucionando a merced del aire, entretenido con caprichosas piruetas, dejándose llevar y aprovechando para ganar más y más velocidad. Al sobrevolar la plaza, en vuelo lateral, a tan sólo diez o doce metros de altura, la visión de la rapaz era impresionante. Preciosa. Y efímera.

El milano, sobre todo el llamado "Real" es residente en Collado Hermoso. No es muy frecuente verle sobrevolar la plaza, pero cualquier observador campestre podría verle todos y cada uno de los días del año. De hecho en la Península Ibérica es incluso más abundante en Invierno, cuando a los ejemplares locales se suman los que vienen a visitarnos desde Centro Europa o Gran Bretaña.

Normalmente solitario, volando bajo, es muy fácil de observar por su frecuencia y de distinguir principalmente debido a su característica cola en forma de horquilla y esas dos bandas blancas antes del fin de las alas.

Milvus milvus
El milano real es un ave cazadora de pequeños animales, roedores o gazapos, pero sobre todo un eficaz carroñero y competidor con los córvidos en el descubrimiento y aprovechamiento de todo tipo de animales muertos. Para ello busca zonas abiertas, y luego nidifica en árboles de alto talle.

En nuestra zona la especie goza de muy buena salud, pero por desgracia no es así en la llanura, o en Tierra de Pinares. En los llanos, los nuevos cultivos de regadío no contienen ninguna de sus presas y en Tierra de Pinares, quedan roedores pero poca carroña que descubrir. Muy interesante en este sentido el análisis de todas las aves carroñeras de nuestra zona que ha realizado el Colectivo Azálvaro. Os damos las gracias desde este santuario de rapaces que es la Sierra Carpetana.



26 julio 2017

los lepidópteros

aprovechando que quiero mostraros otras mariposas que viven en nuestro pueblo, desde la zona de El Labrao, hasta el pinar de La Estilera, voy a acompañar las fotografías con algo más de información sobre estos hermosos invertebrados lepidópteros (del griego «lepis», escama, y «pteron», ala).

¿De dónde vienen las mariposas? 

si ya era difícil saber qué fue antes, el huevo o la gallina, imaginad en el mundo de las mariposas, donde consecutivamente existe en los estados de huevo, oruga, crisálida y mariposa, en un ciclo de metamorfosis que dura escasamente unas semanas o meses, en el mejor de los casos un año.

Limonera (Gonepteryx cleopatra)

¿Qué comen?

nuestras amigas se alimentan de vegetales mientras dura su ciclo de oruga. Una vez realizado el cambio a adultos, mariposas tal como las llamamos cuando su metamorfosis se ha completado, pasan a libar el néctar de flores. En ese momento es cuando es más fácil contemplarlas y sorprendernos ante su larguísima lengua (espiritrompa).

Medio Luto (Melanargia lachesis)

¿Por qué esas alas tan grandes y llamativas?


como casi todas las explicaciones morfológicas en el reino animal, los colores y el tamaño de las alas de la mariposa tienen que ver con la procreación (cortejo) y con la supervivencia (el engaño a los predadores). El resultado, un ser con unas alas inmensas para su tamaño y peso, y un vuelo hipnótico al espectador.

Lunares de Plata (Argynnis aglaja)



11 junio 2017

¿dónde habitan las mariposas?

uno de los más antiguos recuerdos me llega de aquellos días en los que nuestro universo se reducía a unas decenas de metros alrededor de la casa de los abuelos en Collado Hermoso. Las Eras nuestra base de operaciones, rodeada por la carretera a un lado y el río a otro. Aún no conocíamos a los niños del "barrio de abajo" y cualquier desplazamiento con algún pariente o abuelo a otra zona del pueblo era una verdadera aventura.

Una de aquellas excursiones nos llevaba a escasos 500 metros de casa, a la parte de la cañada que discurre junto a la iglesia. Allí nos encontrábamos con otros niños que a regañadientes compartían su territorio por unas horas. A aquel lugar lo llamábamos "las eras de las mariposas". Era un amplio prado de hierba alta con muchas flores silvestres, y sobre ellas revoloteaban cientos y cientos de mariposas de todos los colores.

Ya no hay tantas mariposas en el pueblo. No es que hayan desaparecido sin más, pues la sierra está llena, pero han cambiado su ubicación. Diría que ahora viven a mayor altura. El pueblo se encuentra a 1.200 metros de altitud y las mariposas viven más arriba, entre los 1.400 y 1600 metros. Allí, entre jaras, rosales silvestres y otras especies florales, son las reinas del color.

Para muestra, esta "blanca del majuelo" (aporia crataegi), fotografiada hoy mismo a unos 1.500 metros de altitud, en un rosal silvestre con cientos de flores a su disposición. Antes aparecían en grandes grupos en los prados circundantes a nuestra aldea.


y ¡sorpresa! unas horas más tarde, mi pequeño amigo Yann me ha mostrado esta preciosidad, una mariposa "chupaleche" (phiclides podalirius) justo en el mismo lugar donde las perseguíamos cuando éramos críos. Quizá no se hayan ido, y el misterio sea que sólo se muestran a los ojos de los niños ...




05 junio 2017

Pecho bermejo

esta mañana estaba trabajando en la huerta y he tenido un espectador muy curioso, uno de esos pequeñuelos confiados. Es raro esto de los animalillos, cuanto más chicos, menos miedo nos tienen. Cierto es que atrapar un petirrojo es tarea poco menos que imposible para un humano, pero otros animales a priori más poderosos son bastante más cautos. Hoy mismo he visto a un lagarto verdinegro hacer un sprint de veinte metros en menos de un parpadeo, asustado por mi presencia.

El pajarillo me ha estado examinando durante más de quince minutos, cambiando de posición, de rama en rama e incluso desde las altas varas de las plantas de judía. Oye, parecía Masterchef, vaya presión para plantar unos tomates, ja, ja. Supongo que simplemente estaría atento a ver si aparecía algún manjar entre la tierra recién removida.

Egoitz - Foto Natura
No es raro ver un petirrojo (Erithacus rubecula). Es un ave abundante en Collado Hermoso, sobre todo cerca de sotos de zarzas o espinos en las zonas más húmedas del pueblo, y desde luego en la zona de huertos. Además es otro de los animales que nos acompañan en Invierno, pues no suele alejarse mucho de su zona de cría.

Un ave de pequeño tamaño, unos 12-15 cm. Se alimenta de insectos, principalmente capturados en el suelo. También anida en el suelo, pero no es común. Hay nidos de petirrojo en muros destartalados o en ramas no muy altas de árboles o arbustos como el rosal silvestre. Pone tres o cuatro huevos de color azul celeste. No es extraño ver fragmentos azules de estos huevos desparramados por el suelo, hay muchos gatos en esta zona del pueblo y encuentran cualquier cosa de comer que se encuentre en el suelo.


¡Te veo la semana próxima, petirrojo!


05 marzo 2017

Cigüeña: casi, casi empadronada

las costumbres de los animales y el devenir de las estaciones son dos de los temas más recurrentes en el refranero popular. Muy a menudo aparecen combinados, y nos gusta recordar estos dichos que fueron de uso común en otros tiempos en los que el mundo rural era protagonista en nuestro país. Hoy se han sustituido por otras fórmulas, más relacionadas con la vida urbana.

Con referencia a nuestro protagonista de hoy, la sentencia más famosa es sin duda:
por San Blas, la cigüeña verás,
y si no la vieres, año de nieves
Cigüeña Blanca. fuente: Manzanares en Imágenes
pero también es muy conocida esta otra:
el día de la Candelaria, la cigüeña en las campanas,y si no hace frío, la golondrina buscará su nido

Las festividades de la Candelaria y de San Blas ya pasaron hace más de un mes y las cigüeñas son ya parte del paisaje. Este fin de semana, blanco en la sierra pero no de intenso frío, nuestras cigüeñas nos han deleitado con su vuelo fácil y rasante sobre los tejados del pueblo. No son las únicas, pues los parajes que circundan la Sierra de Guadarrama, hacia la Granja, al Espinar o hacia Moralzarzal, Alpedrete y Villalba las antiguas dehesas están llenas de estas grandes aves, buscando alimento en los cientos de charcas que se encuentran por todas partes.

Foto: Francisco Javier Civantos Bravos - Cigüeñas en el Soto de Revenga

El ave que puebla los alrededores de Collado Hermoso es la "cigüeña blanca", o Ciconia Ciconia. Y aunque es por naturaleza un ave migratoria, en ocasiones no abandona su atalaya ni siquiera durante el invierno. Tenemos una o dos parejas dependiendo del año, número muy inferior al de pueblos cercanos, como en Matabuena, donde alcanzan más de diez nidos ocupados.

Su compañía es una constante en nuestra sierra pues los usos ganaderos generan abundantes espacios abiertos dedicados a pasto. Estos prados son ideales para sus andares pausados, en busca de presas entre la hierba y los charcos: insectos de buen tamaño, renacuajos y ranas, algún pequeño reptil y en ocasiones hasta roedores son sus víctimas preferidas.

Más lejos, hacia el Este y Sur de la cordillera, anida la Cigüeña Negra, rara en nuestra sierra y muy ocasional en el entorno del parque nacional aunque alguna se deja ver en los humedales de la vertiente Sur .

Ciconia Nigra - Parque Nacional Sierra de Guadarrama

Así que, otro año más escucharemos el "crotoreo" que producen con sus picos, audible desde muchos cientos de metros y, si estamos atentos, quizá oigamos el "maullido" de los pollos, imitando a gatitos cuando reclaman el alimento que les traen los papás cigüeña. ¡Prestad atención!


28 diciembre 2016

¿qué fue de los osos?

es un hecho que el abandono de los usos ganaderos y agrícolas tradicionales han incrementado la masa arbórea y arbustiva. En paralelo, la prohibición de la caza de muchas especies y introducción de otras que habían desaparecido hace décadas ha llenado el monte de animales.

En Collado Hermoso, con un pinar aún joven y con una notable expansión de sotos de fresnos, endrinos, majuelos y desde luego de matorrales, sobre todo jara, las posibilidades de abrigo a la nueva fauna se incrementan. El lobo, un recién llegado, tiene en los alrededores una de sus bases, gracias a la proliferación de jabalí y corzo. No es raro encontrar cadáveres devorados, sobre todo ahora que la nieve delata cada episodio sangriento. Zorros, aves carroñeras y otros mamíferos depredadores de menor tamaño, colaboran en la rápida desaparición de los restos.

En este contexto comienza a no ser tan pintoresco lo que durante mucho tiempo nos pareció una fábula: el oso vivía en estos montes hasta hace menos de quinientos años.

fuente: Arte Natura
¿De qué vivía el oso en Segovia? con total seguridad, era fundamentalmente vegetariano como lo es hoy en las poblaciones del Norte, con eventual consumo de ciervos o cabras. En cualquier caso, puestos a consumir carne, obtenía más proteína en la carroña que en la caza. Respecto a las frutas, las bayas de nuestras montañas no son tan numerosas como los campos de arándanos y frambuesas de Pirineos o Sistema Cantábrico, así que es de suponer que las sustituiría por las abundantes bellotas de nuestros robledales. Las moras, las fresas silvestres y otras bayas como las endrinas completarían el menú. Viabilidad dietética asegurada por tanto.

El último oso, probablemente arrinconado en las desoladas alturas de estos Montes Carpetanos, desapareció en algún momento del siglo XVI. Aún quedan vestigios de su paso en los nombres de lugares como la Peña del Oso en El Espinar. Y está documentado que los Trastámara, antepasados de Isabel la Católica cazaban osos en estas sierras y que incluso mantenían algunos de ellos vivos en el foso del Alcázar de Segovia.

¿Volverá algún día el oso? uff ..., no sé si me gustaría encontrármelo. Desde luego no se me ocurriría competir contra él por un boletus o por una cesta de moras.



28 agosto 2016

Pequeños halcones entre las ruinas

a primeros de Agosto, haciendo un alto en el camino, me desvié de la autovía hasta el pueblo zamorano de Villafáfila. Desde aquellos tiempos de la EGB conocía de la existencia de sus famosas lagunas, uno de los pocos humedales del interior de nuestro país.

Aunque un lugareño me advirtió de que en Agosto suelen estar completamente secas proseguí hasta el despoblado de Otero de Sariegos, adyacente a las lagunas. Un vistazo al menos, para preparar una futura visita más pausada.

El paisaje encontrado fue cuasi desértico, con praderas dedicadas cereal ya cosechadas. Colores amarillo en el suelo y azul inmenso en los cielos, en un día de sol para condenados. Incrustado en la llanura, el pueblo aparentemente abandonado. Otero de Sariegos pasó a la Historia. Pero algo queda.


"Paseo un rato a través de los juncos, secos, que circundan las lagunas. El agua volverá con las lluvias, pero hoy no queda más que barro cuarteado. No obstante, hay vida en los alrededores. Varios grupos de cuervos, un cormorán desconcertado por la sequía, multitud de palomas, y varios conejos que habitan entre las ruinas de adobe de las antiguas construcciones me miran, confiados. Poca gente pasa por aquí en Agosto.

Desde hace rato estoy observando pequeñas rapaces en vuelo. Son cernícalos. No sé distinguir qué variedad, pero un cartel informativo me saca de dudas. En la reserva de Villafáfila viven la mitad de los cernícalos primilla de España. Nuestro país a su vez contiene el 40% de la población mundial de esta pequeña ave rapaz.

Cernícalo macho en vuelo (Cosas del Migue Blog)
Cerca de la iglesia de Otero, bien conservada, escucho graznidos de pollos y localizo el nido con facilidad, pues los pequeños cernícalos no tienen el menor miedo. Son preciosos. Menos mal que voy sin prisa, y paso casi una hora observando las idas y venidas de la madre, alimentándolos con todo tipo de bichos, sobre todo lagartijas, pero también alguna lombriz o miriápodo.

Los cuatro pollos, ya bastante grandes y a punto de volar, están cómodamente asentados sobre un muro, rodeados de tejas descolocadas. La comida llega puntualmente cada 3-5 minutos y los pollos montan barullo a la vista del alimento".
Pollos casi listos para el vuelo
Supongo que a estas alturas del mes, los primilla estarán ya dispuestos para volver a África, en el caso de los pollos en su primer vuelo de migración. Por mi parte, volveré en primavera para disfrutar de otras muchas especies que hacen de este lugar su hogar durante unos meses.