12 marzo 2009

¿Habrá otras vidas?

Y no me refiero a la vida eterna ni nada de eso. Me refiero más bien a ese rollo con el que todo el mundo ha fantaseado alguna vez. Eso de que “me ha dicho una gitana que en otra vida fui vikingo, y luego geisha, y luego el tío que gritó “Tierra” en una carabela hace 500 y pico años."

Pero claro, la adivinadora de marras nunca da malas noticias. Nadie quiere haber sido uno de los gaseados en Treblinka, ni una víctima de la peste negra, o uno de esos chavalines africanos de cabeza y tripa hinchadas que salen por la tele justo a la hora de cenar.

Supongo que imaginar algo así es una forma de desear una vida mejor, o más apasionante, o distinta simplemente. O quizá sea sólo la curiosidad. A mí, puestos a desear, me gustaría haber vivido la vida de alguien que realmente pasó a la posteridad. Un Velázquez, un Pasteur o incluso la breve vida de alguien sensible pero intenso, un Miguel Hernández por ejemplo o Hendrix.

Creo que estoy siento egoísta. Pobre Velázquez, no sería justo que se hubiera reencarnado en alguien mediocre como yo, pero, qué demonios, algo habría hecho en su vida para merecerse esta penitencia. Ya se reencarnará en alguien de mayor categoría la próxima vez. Y que no se queje, leche, le podía haber tocado alguien más chungo. Y no me refiero “al del medio de los Chichos”, no, sino a algo peor, un contertulio del corazón por ejemplo (¿Mariñas? Puaagggggg )

Buf, estoy pensando que esto de la reencarnación tiene mucho peligro. Virgencita, que me quede como estoy … O quizá ... si me reencarno en un personaje de ficción. Uhmm, podría ser buena idea. Me voy a ir probando el burro a ver qué tal me queda ...