22 mayo 2009

Comecocos

Esta semana asistí a un curso de "Inteligencia Emocional", tema que me ha sonado siempre a libros de auto-ayuda, terapias de grupo y cosas así. Así que la convocatoria (era un curso de empresa) no me suscitó excesivo entusiasmo (Sí, yo soy uno de esos ignorantes que creen que el psicólogo sólo es necesario para el que lo necesita).

La conductora de las actividades era psicóloga desde luego, y siendo consecuente con mis prejuicios sobre su gremio, desconfié enseguida de ella. Sobre todo al principio, nos mareó con preguntas capciosas, conclusiones dirigidas y mucha retórica ... todo ello disculpable, pues de todo eso hay en la vida diaria, y al menos a ella le pagan por hacerlo.

En cualquier caso, he de reconocer que el curso estaba bien montado. Las sesiones fueron intensas e interesantes y la gente participó mucho. Se trababa de ver la importancia que tienen los sentimientos sobre nuestra actividad diaria, laboral y personal. El auto-examen de nuestro interior, como medio para canalizar nuestra respuesta al exterior fue el objeto de la práctica. Pero, no sé, me daba la sensación de que para llegar a conclusiones simples complicaban mucho la explicación.

"Conócete a ti mismo" nos dejó dicho el bueno de Sócrates. Nada tan puro y sencillo como ese aserto, aunque ahora necesitemos libros enteros y carreras universitarias para decir lo mismo.

La psicóloga hablaba de reducir las cosas negativas que tenemos en nuestra mente, sentimientos destructivos que dificultan nuestra relación con el entorno. Y daba por supuesto que todos tenemos una especie de conflicto interno. "No estoy de acuerdo", le dije. "Estoy seguro de que hay mucha gente feliz consigo mismo, esos de los que decimos que están encantados de conocerse". No lo encajó bien y en ese mismo momento, el curso comenzó a interesarme menos.

Digo yo, ¡qué manía tiene la gente de meterse en la mente de los demás!.


7 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo contigo, aunque claro, ya sabes que soy más simple que una amapola... jajaja
    Aunque un "pero": cuando he dicho u oído la expresión "miralé, está encantado de conocerse", casi siempre llevaba un cierto tono negativo. Pero sí, estoy féliz conmigo misma, jajajaja
    PD. Qué duro es "ser los más guays", ¿verdad Zorro? :)

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  2. Es lo que tiene ser capaz de decirle a la gente lo que piensas, les jodes la sesión y hacen de uno el cabeza de turco, yo no volveré a ningún curso, ni de autoestima, ni de dirección, ni de prevención laboral, ni tan siquiera de como dar placer al amo aunque no tengas ganas, que hagan el agosto con otros.

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  3. Incluso los que están felices de conocerse tienen conflictos internos, aunque no lo parezca.

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  4. Me resultó muy curioso leer ayer tu post aunque no te puse nada. Justo un poco antes estaba pensando yo en el papel que últimamente desempeñan los psicólogos en nuestras vidas. Nunca me han gustado, nunca he creído que pudieran ayudarme más de lo que pueda ayudarme cualquier amigo que me conocerá mucho mejor ante un problema. Pero sé y conozco gente que acude a sus consultas de forma habitual y están contentos. Cuando intentas ayudar a un amigo y no consigues sacarle del estado en que se encuentra (no me refiero a un problemilla sino a lastres que arrastran durante toda su vida), es mejor que acudan a que un desconocido les diga lo que llevas tú diciéndoles años. Por lo menos algunos es lo que prefieren y si eso les ayuda, pues me parece bien.

    Ahora, los cursitos estos que se marcan las empresas con no sé muy bien que fin, me parecen exactamente lo que has puesto en el título. Comecocos.

    Saludos.

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  5. Yo también soy muy incrédula con estas cuestiones. Inteligencia emocional, coaching, etc. Después de intentar leer a Goleman además de no considerarlo precisamente inteligente ni emocional, creo que el tema no da para tanto libro. Al final es lo que tu dices: hacen complejas cuestiones simples. Yo estoy asistiendo a unas sesiones de coaching que me dan en la empresa, y todavía no tengo muy claro que lo diferencia de un psicologo (ellos dicen que no tiene nada que ver) Creo que es simplemente aplicar la lógica al trabajo y aprender de la experiencia de los mayores, vamos que no han inventado nada nuevo. Bueno, si, el término "coaching".

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  6. a mí lo que realmente me jode es que me convoquen a cursos al azar, impersonales y siempre muy costosos.
    Hay gente que no sabe hablar en público, otros que no se relacionan bien, otros que toleran mal la frustración ... pues bien, arreglemos a cada uno sus problemas, pero no abusemos del "café para todos".

    Cristina, estoy intentando leer a Goleman. De momento no me va mucho, pero lo mismo acabo el libro y todo !!!

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  7. Anónimo11:46 p. m.

    jajajaja!!! !Me hubiera encantado ver tu cara en ese curso...!!

    Bueno, a saber, yo tampoco soy partidaria de los psicólogos y sus diferentes métodos, pero te aseguro que conozco personitas que necesitan uno urgentemente, por básico que me parezca la resolución de sus conflicos.

    "Conócete a ti mismo". Es la clave, y no es sencillo, no en profundidad. Recurrimos a menudo en el auto-engaño. Suele ser más cómodo.

    Sabio tú querido, que sabes vivir en presente en armonía y aceptación. La próxima, una sesión de meditación a mi cargo, te aseguro, que te parecerá mucho más interesante...:P.

    natalia.

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