03 abril 2011

Siniestra Escandinavia


cuando era peque lo único que sabía de Escandinavia venía en los comics y se encarnaba en personajes tan dispares como Sigrid, la novia del Capitán Trueno, o los valerosos maquis que luchaban contra los nazis en "Hazañas Bélicas" o "Zona de Combate". Después, gracias a la geografía del cole, me enteré de que en Noruega había bonitos fiordos y que la Aurora Boreal dibujaba colores enLaponia (y no, Papa Noel no estaba de moda hace tantos años). Incluso llegué a oír que un tal Leif Eriksson ¡había descubierto América!

También tengo recuerdos del asesinato de Olof Palme, ampliamente llorado en la tele de dos canales. Suecia, Noruega, Finlandia eran por aquel entonces aquellos lugares donde se vivía muy bien aunque se pagaban muchos impuestos, el escaparate del socialismo y un referente moderno frente a la caduca lucha de clases. Y parece que el modelo funcionaba también en lo empresarial pues multinacionales como Volvo, Nokia y Ericsson dieron relevancia a la zona. El círculo se cerró unos años más tarde con la nueva invasión vikinga, en forma de muebles, cuando Ikea entró en nuestras casas por la puerta grande.

Últimamente Escandinavia campa en las librerías, y la novela negra del norte se ha adueñado de la mesilla de noche. Aparte del fenómeno Millennium (confieso que no he leído la famosa trilogía póstuma), las estanterías están llenas de Mankell, Lackberg y la otra Larsson (Assa). Hay que reconocer que las novelas son entretenidas aunque la mayoría son previsibles y de baja calidad literaria. Aún así invertir 10€ en un libro de bolsillo con las aventuras y desventuras del Kurt Wallander es un acierto en comparación con los 2,50€ que vale un periódico dominical. Al menos, los crímenes que investigan estos detectives del hielo, son ficticios.

Tienen mérito, e imaginación, estos escritores vikingos

7 comentarios:

  1. Vas mejorando, adecuadamente no, superiormente. Me ha encantado tu post y como envuelves el prologo para cerrar de forma sublime.
    De nada. Vale por un homenaje gastronómico sin fresas con nata, mas que nada por aquello de la nata.

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  2. Unos bárbaros del norte es lo que son.

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  3. bien, reconozco que con 10 años estaba perdidamente enamorado de Sigrid, quien no daba el tipo de una bárbara del Norte precisamente, Sr. Neri ... sólo el respeto por mi héroe Capitán Trueno me libró de cometer una locura de amor y escapar de casa en busca de Thule.

    Y sinceramente, Sr. Montón creo que no merezco sus felicitaciones, aunque me halagan, cómo no.

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  4. pasaba por aquí1:43 p. m.

    Zorro, a parte de lo que escribes, también tienen una envidiable salud en lo musical. Hay grandes grupos en todos los registros posibles

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  5. pasaba por aquí8:23 p. m.

    Zorro, me acaba de venir un flash escandinavo (no me preguntes cómo, pero ya sabes que mis neuronas en lunes son impredecibles); de pequeño, a parte del Capitán Trueno, ¿no estuviste influenciado por Pippi Langstrum y su antistablishment?
    Yo creo que fue la primera irreverente a la que admiré.....me abrió el camino

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  6. un poco punki sí era la tal Pipi. Podría haber agitado las coletas en un concierto de Anti Cimex !!

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  7. Sr. Zorro, no son halagos, que me toca retratarme :-)

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