06 septiembre 2011

la cosa del beber


bueno, en Londres, aparte de metrópoli, museos, rollo financiero, capital del imperio ... y todo eso de lo que ya hablaré largo y tendido, merece la pena detenerse en la cosa del beber.

El asunto del drinking es muy serio aquí. ¡Como camellos beben! ellos y ellas sin distinción. Las féminas le dan más al vinazo (que no vino porque les dan unos mejunjes de cuidado) y los tíos a la cerveza. A éstos últimos la calidad les da igual, mientras la cantidad sea respetable.

Yo había oído que en Inglaterra a las siete no había ni Dios en la calle ... ejem ... acabo de entrar en casa y mis compañeros se iban a gatas al metro. Desde las seis llevamos dándole al asunto, y son más de las doce. Pues bien, mañana llegarán como nuevos al curro. O se tomarán uno de esos cafés de medio litro y estarán tan campantes.

Y al menos hoy es lunes y se contienen un poco. El viernes pasado flipé con el estado comatoso de la gente a eso de las diez de la noche. Los pubs a reventar, tíos de 60 años vestidos de traje con unos lamparones de cerveza que les retrataban de arriba a abajo. Pregunté a un colega y me dijo: "bankers"; no te jode "bankers", ¡si todos van como cubas! , sean bankers, financials o cualquiera sabe qué.

Encima, como ir cocido es norma, lo siguiente es hacer el ridículo. Lo más raro que se le ocurra hacer a un español a las cinco de la mañana lo hacen aquí a las diez de la noche. Que toca bailar en la calle, no problem, que toca entrar a veinte tías en diez minutos, ... pues dale. Total, luego tu santa te aguanta en casa.

Al ambiente ayuda una gran cantidad de italianos, holandeses y españoles que curran en las cafeterías y que están deseando salir y tomarse unas cervezas. La mezcla entre ejecutivos cincuentones y camareras de veinte tacos es de lo más curiosa. Juntos pero no revueltos en el mismo pub.

En fin, ahí queda el retrato y ahora voy a dormir, que mañana hay que estar en la ofi a las ocho. Menos mal que hemos comido algo en el pub ...

9 comentarios:

  1. Macmountain9:29 a. m.

    Cualquiera que te lea pensará que eres abstemio en España....porque en los aperitivos del Berna las 4 o 5 cañas a las 14.00 horas son 0,0, no???

    Me das muchas envidia!!!

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  2. Se que echarás de menos la Mahou, pero donde esté una una buena pinta de London Pride que se quite el resto.

    :-)

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  3. Y a tu vuelta ya verás como las cañas que echan en Madrí te parecerán ridículas y con muuuuucho gas.

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  4. ja, ja, Mac, es que lo de aquí no son cañas, son cañones. Eso sí, ya estoy echando de menos los torreznos. No sé cómo aguantaste fuera del pueblo tanto tiempo.

    Coyote, ¿London Pride? no la he probado aún. Aquí la mayoría de la gente que bebe cerveza toman Estella, Peroni, o Guinness. Voy a buscar el pride ese ahora mismo.

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Ese alcoholismo cosustancial a los hijos de la Gran Bretaña explica muchas cosas de su historia...

    Páseselo bien.

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  8. Pasaba por aquí6:49 p. m.

    Zorro,
    donde esté una buena pinta..... y si te subes a Escocia, que lo mezclan con los chupitos de malta, ya ni te cuento.

    Por cierto, en mi última visita en algunos pubs probé esta cerveza artesana http://www.camdentownbrewery.com/ que estaba muy muy rica. Una pale ale en toda la regla. Si la encuentras, pídela y ya me diras.

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  9. Estuve un mes en Maidstone por asuntos de curro, el año pasado y, es cierto, a esta gente se le va la olla a la hora de las copas. En la susodicha ciudad se juntaban no recuerdo cuántos miles de personas, de todas las edades, mayoría jóvenes, por supuesto, que acudían de pueblos y ciudades de 100 km a la redonda. En maidstone todos los garitos, bares, pubs, restaurantes, TODOS, se convertía en pubs con gorilas a la entrada y les daban de beber hasta la madrugada. Ellas con minifaldas enseñando las bragas (en los casos en que llevasen) y zapatos de un palmo de tacón y ellos tal cual, camisa y pantalón.
    Por la mañana daba miedo verles... en fin.

    Ha sido un placer leerte. Hacía mucho tiempo que no venía por esta blog, ¡menudo cambio!

    Un beso,

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