01 agosto 2006

León el Africano

desde hace un tiempo vengo leyendo el blog de
León el Africano . Entretenido, dinámico y sobre todo MUY INTERESANTE. Hoy me voy a permitir la libertad de reproducir uno de sus post. Un post de admiración y respeto a uno de los personajes del siglo XX, Monseñor Óscar Romero. Ahí va:

Hay muchas cosas criticables en la Iglesia católica, muchísimas. Empezaría y no acabaría en semanas. Pero también hay otras muchas que merecen admiración. La gente que defiende a los demás, que se deja la piel y la vida por los pobres y los apaleados del mundo. Leía el otro día en una entrevista a Jon Sobrino (un jesuita bilbaíno muy ácido y rebelde) recordando la figura de Oscar Romero, el arzobispo de El Salvador, que fue asesinado el 24 de marzo de 1981 por paramilitares mientras daba misa en una capilla.

Yo quisiera hacer un llamamiento de manera especial a los hombres del ejército y en concreto a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles: hermanos, son de nuestro mismo pueblo, matan a sus mismos hermanos campesinos y ante una orden de matar que dé un hombre debe prevalecer la ley de Dios que dice "No matar". Ningun soldado está obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre. En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día mas tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios; ¡¡¡Cese la represión!!!"
Después de esto lo mataron y no hace falta ser muy listo para saber quien los enviaba... (...)Hoy es 31 de Julio, día de San Ignacio de Loyola, fundador de los jesuitas, que con todos sus defectos intentaron ayudar a hacer de mi un ciudadano medio normal durante 14 años, y me ha dado por recordar a la parte buena de la iglesia, la de muchos curas, monjas y voluntarios que se dejan la vida por esos mundos de dios. Que le echan muchos huevos al tema. Porque a Jesús lo crucificaron por llevar la contraria y defender a los débiles (Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados), no por andar besandole el culo a nadie. Para eso ya están otros muchos. Vaya mi aprecio por la gente brava, por los Romeros, Ellacurías, Casaldáligas, Vicente Ferreres, etc...

2 comentarios:

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