30 agosto 2006

Ya nos veremos

hoy se ha ido una chica del trabajo. Se va a Málaga, a su tierra, a vivir otra vida. Era una de tantas personas que trabajan lejos de su lugar de origen. Cuando salía de la oficina me la he encontrado y nos hemos despedido. "Ya nos veremos", ha dicho. "No es muy probable" le he contestado, "tú en Marbella, yo en Madrid, seguramente no nos volvamos a ver nunca", "pero te deseo muy buena suerte allí donde estés".

Así ha acabado una de tantas relaciones temporales que establecemos a lo largo de nuestra vida. ¿Demasiado frío? No necesariamente. Cuando alguien se va lejos la relación no tiene por qué acabarse. De hecho, si alguien te interesa realmente, cuidarás su amistad a lo largo del tiempo y de los kilómetros y al veros de nuevo, la alegría será proporcional a la distancia y al tiempo transcurrido desde el último encuentro.

Así que desde aquí os envío un beso muy fuerte a todos los AMIGOS que estáis lejos. Nos veremos pronto, SEGURO.

7 comentarios:

  1. Que interesante post. Es cierto, a veces alguien sale de tu vida después de verlo todos los días durante meses y ni te das cuenta. Y luego hay personas que viven a 900 kilometros y que los ves una vez al año pero es como si fuera casi un hermano. Es curioso como funcionamos las personas.

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  3. When you read these lines, you become sad. Although it is very nice, but I think that is not true cause in my country there is a proverb which says: “The distance makes forget those who are not loved”, so you should know who are those people, otherwise you’ll made a mistake that you never forget.

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  4. It´s just a kind of social behaviour. I mean, if you like that person and you see him/her again -even in 10 years- you´ll say "It´s good to see you again"

    If you are not interested in meeting that wanker again, you will easy forget not only his name but his face as well.

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  5. Soy una defensora ferviente de la amistad y prueba de ello es que mis AMIGOS con mayúscula, son mis amigos del cole. Ninguno de ellos vive en mi país, hay dos en Honduras, una en Carolina del Sur, uno en Chile. Para mi, esto es un tesoro inapreciable. No hablo solo de enviar mails, hablo de escribir cartas (con papel y lápiz y la correspondiente ida al correo), de hacer favores de larga distancia, de estar ahí, de interesarse, de cuidarse y quererse.

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  6. hace varios años que no escribo una carta de ésas que me recuerdas "desde el otro lado del mar" (excepto las tarjetas de Navidad, claro). Lo mismo me da por intentarlo de nuevo.

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