25 agosto 2008

Con los cinco sentidos en Collado

Despierto y oigo a los pájaros. A mí cerebro urbanita le cuesta ubicarse ¿es ya domingo? Cae el agua de la ducha. Definitivamente no estoy en la ciudad. El agua huele ligeramente a río y no quiero salir de aquí. Cierro el grifo y entro en mi habitación. Es tan grande como mi salón de la ciudad. Adoro la aldea. Abro el cajón de la cómoda y ahora el olor que me llega es de la madera nueva. Bajo las escaleras, beso a la abuela y le doy los buenos días a gritos. No estoy seguro de que aún así me haya oído, pero ella responde pausada con alguna fórmula ya oída mil veces. Sonrío. Oigo el pitido de la cafetera y busco la cocina. Mi madre con la sonrisa de oreja a oreja. Esto también lo he visto una y mil veces. Besos de nuevo.

Echo de menos el diario y salgo a buscarlo. El sol todavía remonta desde el Este y hace fresco en el pueblo. Ando deprisa y aún así me paro cada cien metros para hablar con alguien. Los huertos, el tiempo, los críos, qué tal la familia. Bien gracias y vosotros.

Entro al bar y voy directo al estante de los diarios. Miro las cabeceras, El Adelantado, El Mundo (puag), La Razón, Marca ... Hojeo el ABC y leo un par de columnas. Qué bien escriben estos tíos. Ya podían aprender los demás. Bah, no me apetece pensar. Cojo el AS y pido un café con leche, en vaso grande. Aún tengo las manos frías y disfruto rodeando el vaso con ellas. Ponme un par de rosquillas, César. Estoy seguro de que sonríe mientras me voy hacia la mesa de siempre, la más iluminada. Este chico siempre sonríe, debe gustarle mucho su trabajo.

Leo despacio, saboreo las rosquillas. Uhmm. Me comería ocho. Media hora que pasa volando. Me voy del bar aún con el gusto del café en el paladar y con el periódico bajo el brazo. Aún quedan un par de horas para que los amigos aparezcan en el otro bar del pueblo. El embrujo de la caña y los torreznos aún no planea por Collado. Toca paseo por la sierra, lento primero, acelero después para llegar a alguna meta perdida. Ahora sí pega el sol. Es la hora en la que huele a campo, sin más. Quizá a algo de aroma del poleo al pasar un riachuelo o de retama al bajar entre los robles.

Miro al sol. Otra vez lo mismo que ayer. Son casi la una y no me apetece bajar del monte, pero mis amigos ya deben estar en la terraza tomando la primera. Sería un pecado que me echaran en falta. Llego y como siempre, soy de los últimos. Cuento vasos vacíos y pido cerveza y refrescos y por supuesto, los pinchos. Torreznos, tortilla, costillas, qué maravillosa costumbre esta de dar un pincho con cada bebida.

Como siempre también soy de los últimos en irme. Las tres y sin hambre, paseo hacia casa con los amigos que viven en esa parte del pueblo. Hace mucho calor y al entrar en casa parece que la sombra haya caído de repente. Parece mentira que en unas horas tengamos que ponernos los jerseys o los forros polares. Qué clima el nuestro.

8 comentarios:

  1. Que buena vida te das jodio, la pena es tener que volver al currelo, pero que coño siempre te queda el poder volver y repetir.

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  2. con lo buena gente que parece usté, que sabe disfrutar de las cosas sencillas, sin soberbias, y que sea del madrid!! :P
    bromas al margen, es un retrato precioso de "un día cualquiera".

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  3. ¿No te apetece pensar y por eso coges el AS? pues es con el único con el que yo pienso algo, con lo que sale en la contraportada mayormente, pienso tantas cosas.........

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  4. Alejandro Dolina dijo que "las grandes distancias me enseñaron a ver mejor la esquina de mi casa".

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  5. Joder, capullo... qué envidia me has dado.

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  6. pues efectivamente todos acertáis. Con este post sólo quería mostrar que es fácil pasar un día feliz, cuando tu espíritu está en paz y estás en el lugar adecuado. Me ha gustado la cita que nos regala el arcángel. Es difícil expresarlo mejor.

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  7. Puta envidia, eso es lo que me da al leerte, una puta envidia que no se si es sana o ino.
    No huele igual que el Tiber al paso por la Isla Tiberina. Va a ser cuestión de importar aire de la sierra del Guadarrama.

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  8. pasaba por aquí9:24 p. m.

    joder cuanta letra has puesto hoy... vengo de hacer cañas en las piscinas del pueblo que empezamos las fiestas y paso de leer......

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