30 septiembre 2009

Ecologismo de salón

estoy sorprendido con la campaña ésta de las bolsas que ha contagiado los supermercados a un ritmo mayor a cualquier gripe A conocida.

Suelo estar a favor de la campañas de concienciación ecológica: planta árboles, ahorra agua, conduce eficientemente, recicla ..., pero esto de las bolsas me ha superado. He oído que el objetivo principal es que no lleguen al mar puesto que sirven de trampa para peces y otros seres marinos. No me imagino cómo una bolsa madrileña puede llegar al mar, pero bueno, incluso concediendo que las barcelonesas tienen más posibilidades de cazar una tortuga por el morro creo que equivocamos el tiro.

Probablemente las bolsas de supermercado son los objetos más reciclados del mundo. Al menos en mi entorno, la gente las usa como bolsas de basura. Y si esas bolsas dejan de llegar a casa, no me acabo de imaginar una cola de vecinos bajando al contenedor con la basurilla en el cuenco de las manos. Digo yo que tendremos que comprar bolsas de esas negras o azules para meter la basura. En conclusión, gastaremos pasta y seguiremos llenando el mundo de bolsas.

Mientras escribo esto, veo en la tele un anuncio (pagado por el Gobierno) animando a dejar de usar las bolsas e incluso leo que la Junta de Castilla y León se plantea otra campaña por su cuenta .

Alucino, sobre todo cuando no dicen nada de otro tipo de envases ridículamente grandes. Al loro a este de la "pildora del día después".