27 septiembre 2009

De hijas y poses

he visto las fotos de las chavalas caracterizadas como orcos, como la bruja Avería, como asesinas en serie y hasta como protagonistas de una peli de terror japonesas. Definitivo: en este país somos unos hijoputas de cuidado. Cachondos, sí, pero hijoputas. En cuanto cae el árbol, no es que hagamos leña, ¡hacemos astillas!.

A mí la verdad es que no me pareció adecuado que pusieran las fotos en los periódicos, sobre todo porque la primera la vi en ABC, siempre tan "respetuoso" con la familia. En Cadena 100 (perteneciente a la Cope) también se pasaron tres pueblos con sus comentarios acerca del aspecto de las chicas. Pero luego, una vez que todo el país ha visto la imagen, pues qué se le va a hacer. De los comentarios crueles y las chanzas que oigo en la calle no digo nada. No considero tan grave reírse con los amigos sea del tema que sea. Y sino, acordaos de los chistes que hemos oído sobre temas bastante más chungos.

Por otra parte, ¿cómo evitarlo? Cuando te dedicas a una actividad pública, todo tu entorno está expuesto al interés del público. Y eso es particularmente peligroso en el campo de la política, donde los escrúpulos brillan por su ausencia y cualquier oportunidad de ataque es bienvenida. Si son capaces de inventar conspiraciones, fabricar rumores, buscar en las alcantarillas, ¿cómo no van a reírse del aspecto de tu familia?

¿Y ahora qué? veo nubarrones para los familiares del resto de políticos. Estas chicas ya se han llevado lo suyo, pero atención a lo que viene. Más vale que los hijos del resto se queden una temporadita en casa (o salgan al extranjero de vacaciones).

Por cierto, ¿perjudica en algo a Zapatero el tema de las fotos de marras? no políticamente desde luego, pero la movida que debe tener ahora mismo en su casa debe ser cojonuda. Vamos digo yo.