04 diciembre 2009

¿Don Quijote caballero o Quijano el molinero?

desde hace algunos años cada vez que el Gobierno respalda los intereses de los autores, oigo un clamor anatemizando las normas que regulan la propiedad intelectual. Recientemente he recibido un manifiesto a través de la red que empieza así:

"Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que… "

el manifiesto, en defensa del acceso libre (léase gratuito) a los contenidos, pone el dedo en la llaga cuando culpa al legislador de:

"Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno..."

bueno, puede no ser muy imaginativa la figura de la patente o del derecho de autor, pero ¿y si esa industria obsoleta no descubre como ganar dinero? ¿qué harían los artistas si nadie paga por su trabajo? digo yo que se dedicarían a otra cosa ¿no?.

Sabemos por los libros de Historia que ni Cervantes ni Shakespeare escribieron sólo por amor al arte. Vivían de lo que les reportaba su imaginación. También Leonardo, Miguel Ángel, Rafael ... dependían de sus clientes para vivir. Sí, seguro que si hubieran sido marineros o carpinteros hubieran dejado alguna creación, pero no creo que les quedaran muchas ganas de pintar después de pasar la jornada trabajando en el campo o en una fábrica.

No sé, si seguimos así y sus obras no ayudan a vivir a los artistas, me temo que sólo quedarán creadores ricos o unos pocos afortunados sostenidos por las subvenciones o por los mecenas.

Mi recomendación: si veis que vuestros hijos miran un piano aun de reojo, dadles una colleja y ponedles una raqueta en la mano.