27 diciembre 2009

¡Muera el buzón!

no sé vosotros pero a mí el correo me satura. Y no me refiero al correo electrónico, sino a las cartas de toda la vida. Diariamente me llegan 4 ó 5 sobres de bancos, de tiendas, de tarjetas de no sé qué o no sé cuál, de papeluchos varios que se van acumulando hasta que los abro en un rato perdido del fin de semana. Además, no sé qué tiene el papel, pero igual que cuando me llega una información del correo electrónico la despacho enseguida, me cuesta mucho tirar un papel a la basura si no lo he leído y releído.

Por suerte mi conciencia ecologista me ayuda en esta tarea y ya he pedido a los suministradores que me manden las facturas por Internet. Primero fue el proveedor de aDSL. Con la compañía del gas y de la luz tampoco ha habido problema, pero con los bancos no hay nada que hacer. Lo que les cuesta evolucionar, oye.

¡Si incluso los bancos on-line me mandan papelotes a casa!.

Harto estoy, y ya me he decidido, no voy a abrir la puerta a ningún cartero más. No, ni siquiera a ti. No insistas. Mi decisión es inamovible ...

6 comentarios:

  1. Anónimo11:04 a. m.

    Ja, ja, ja... Conociéndote como te conozco eso no te lo crees ni tú.
    Feliz Navidad!
    Besines,
    Alicia

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  2. Le voy a pedir a tu cartera que me envie a mí tus cartas. Ya te las iré filtrando...

    Vicente

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  3. Joer, ni que hubieras estado viendo a lo que me dediqué el día de ayer. Tenía tanto correo acumulado que ni yo misma me lo podía creer. Bueno, no te diré desde cuando porque me tacharías de impresentable. Y lo malo no es abrirlo, sino qué haces luego con tanto papeleo.

    Por suerte, mi banco si que optó desde hace un par de años por no enviar más correo. Así que ahora me mantienen ellos la correspondencia y cuando necesito algo solo tengo que buscar el recibo y darle a imprimir. Ya podían hacer todas las compañías lo mismo.

    Por cierto, yo diría que al angelito ese no solo le abrirías la puerta sino que le quitarías de la boca lo que hiciera falta, aunque fueran las cartas de tu vecino. :p

    Felices días, disfruta.

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  4. Doy fe de tu resistencia... ¡Ni siquiera cuando me presenté así, tan rubia y tan ligerita de ropa, me abriste la puerta...! No sé que tendré que hacer para llamar tu atención. Probaré el próximo año, que te deseo lleno de ilusiones, proyectos y realizaciones... Un abrazo.

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  5. Bueno yo te comprendo que no te guste la correspondencia por forma de los buzones, que vienen a ser como un capullo pero a lo bestia, otra cosa distinta es la forma que nos lo presentas, estoy seguro que el día que sean así, serán tan altos, tan altos, que a mí no me quedará otra opción que echar las cartas por la ranura inferior, eso sí sujetándome a esas aldabas redondeadas e inteligentemente diseñadas para no caerse.

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  6. Delamar5:10 p. m.

    Entonces, !mueran los buzones!...pero ¡que vuelvan los carterOs! y pasen por casa para entregarme la correspondencia.

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