25 agosto 2010

Estas modernidades ...

Hace 50 años o incluso menos, en mi pueblo no había baño en las casas. La gente se aseaba bajo el cielo azul o bajo las estrellas, dependiendo de la hora en la que cada uno pasase por allí. Con los años 60 el cuarto de aseo entró en la vida de la aldea, a la vez que desaparecían de las ciudadades aquéllos aseos comunales típicos de corrala y edificio obrero.

Ahora, pasadas las décadas, nadie se sorprende que la habitación más currada de la casa sea el cuarto de baño. Muebles modernos, alicatados de lujo y pavimento ultra-fashion, junto a torres de ducha supercaras e incluso iluminaciones discotequeras son más o menos habituales. Es lógico por tanto que tras tanto dispendio, muchos opten por pasar allí parte de su tiempo libre (hay auténticas bibliotecas junto a algunos inodoros).

Hasta aquí pase. Un lugar fresquito y agradable alejado de la curiosidad de los demás habitantes de la casa. Pero, ¿y en tu lugar de trabajo? visto lo que sucede en mi oficina, algunos confunden el retrete con su despacho. Vale, ya sé que en verano hace calor, pero joder, cada cosa en su sitio. Todo empezó con los que se leían el periódico cómodamente instalados en el trono, o con las que se contaban los chismes frente al espejo, pero la cosa ha ido a peor. Entras a hacer un pis y escuchas verdaderas negociaciones a gritos a la vez que se oye el ruido de la cisterna.

Señores, esto no es serio. A este paso, los de Recursos Humanos, siempre atentos a la posibilidad de reducir costes, van a tomar cartas en el asunto y probablemente intenten trasladar a algunos al retrete con objeto de reducir espacio. ¿No querían teletrabajo? pues hala, toma un portátil y vuela. A mí me da un poco igual, pero si tengo que asistir a una reunión en semejante sala, va a ir Rita.

6 comentarios:

  1. Habría que inventar el botón de "expulsar todo", es decir, que cuando tiren de la cadena (que ya no hay) o aprieten el botón, se vayan por el sumidero la mierda y el causante de ella con sus portátiles y móviles. Hay galerías en el subsuelo que dicen que son joyas arquitectónicas y allí los desechos se encontrarán como reyes.

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  2. Anónimo10:37 p. m.

    Zorro-Lobo te voy a contar una historia que explica tu queja:
    Era se una vez y al principio de la vida que el cerebro quiso ser el jefe del cuerpo, pues pensaba y decidía, coño le dijo el corazón, sin mí no te llegará sangre y te secarás, el estómago dijo yo os alimento y sin nutrientes moriréis, que os den dijo el hígado, como no os depure los tóxicos que me metéis la vais a palmar, en estas peleas estaban para decidir quien sería el jefe y toma parte un moñigo, si un zurullo. Yo seré el jefe, todos se descojonaban de risa así que ese moñigo se escondió y a los dos días se paralizaba el estómago, a los tres el cerebro se bloqueaba el corazón sufría taquicardia y antes de morir le dieron la razón al moñigo. Desde ese día hace ya la intemerata de años cualquier mierda o moñigo o mojón puede ser jefe y donde mejor se ven y se encuentran es en el váter.
    Yáñez

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  3. Jajaja, vaya elegía a los cuartos de baño.

    Yo la verdad estoy en ellos el tiempo necesario que afortunadamente suele ser muy poco. :-)

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  4. Yo no tengo problema, los sanitarios de los Hospitales son fácilmente reconocibles...:O

    Besicos

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  5. Pues imagínate si tú estás al otro lado del teléfono y de repente oyes....

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  6. Mcmountain8:41 a. m.

    de que me suena lo de las estrellas???

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