14 abril 2011

Atontados

en los últimos tiempos he leído un par de biografías sobre hombres notables, de épocas distintas. Una cosa común me ha llamado la atención en ambos casos y ante la coincidencia, he contrastado otros casos similares. Supongo que estaréis pensando en alguna cualidad extraordinaria, pero no, me refiero simple y llanamente, a que la mayoría de grandes estadistas de la Historia tuvieron a su cargo grandes responsabilidades desde su adolescencia.

¿Simple, obvio? no para los que olvidan que el ingenio del hombre está listo para lanzarse a los más osados proyectos desde edad muy temprana. ¿no veis a nuestra sociedad obsesionada con dedicar a nuestros jóvenes a prepararse y prepararse para eventuales retos que a veces nunca llegan? ¿no sería mejor darles responsabilidades a los dieciséis años para que se acostumbren a tomar decisiones, en lugar de atontarles con una vida regalada hasta los treinta?

Lamentablemente animar a trabajar a tus chavales no está de moda. La moda hace unos años era que tus hijos hicieran una carrera, ahora lo es pagarles estudios de idiomas en Inglaterra, China o donde quiera que al chaval se le antoje pasar un tiempo que podría estar dedicando a formarse como adulto. El resultado: adolescentes de veintitantos años, becarios multidiplomados que viven en casa cuando sus padres ya están jubilados, padres cuarentones que llevan tan sólo unos años ganándose la vida.

Los hombres que triunfaron en la Historia forjaron su futuro a temprana edad. Cualquier general famoso empezó su carrera lejos de su casa a los catorce años, cualquier comerciante mandaba a sus hijos a corresponsalías lejanas para que aprendieran sobre comercio real, e incluso los más famosos cardenales y papas ya estaban en el seminario antes de convertirse en adultos.

Siento que nuestras generaciones (incluida la mía) hemos sido sobreprotegidos, y esto va a peor.

9 comentarios:

  1. pasaba por aquí10:16 p. m.

    Mis responsabilidades en la adolescendia fueron ser delegado de clase y cultivar ocasionalmente marihuana, ¿sirven?

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  2. venga, pasaba, no me digas que lo primero era consecuencia de lo segundo ...

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  3. Querido Zorro,

    Coincido contigo en todo, pues veo ese sobreproteccionismo, falta de independencia y madurez en las clases de Universitarios todos los días.

    Pero debes de tener esperanza, también basándote en otro hecho: el espíritu de supervivencia es lo que hacía a esas personas 'crecer' desde edades más tempranas. En estos tiempos, no te quepa la menor duda que sólo aquellos emprendedores y personas con capacidad de trabajo y sacrificio saldrán adelante.

    En época de bonanza, todo vale; pero en tiempos difíciles la selección natural hace su trabajo.

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  4. Hola de nuevo,

    aquí te dejo un artículo relacionado con el tema.

    Se titula "el juicio de los niños"

    http://www.conoze.com/doc.php?doc=7035

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  5. Totalmente de acuerdo.
    Y más en las ciudades, donde los niños no dan un paso sin la vigilancia de los padres, abuelos o del FBI.
    Pero claro, no están los tiempos como los uestros, cuando salias a la calle a jugar o a darte de pedradas con los del bloque de enfrente...

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  6. Suscribo íntegramente el post, sobre todo su reflexión sobre eso que tienen en común los grandes hombres de la historia: tomar las riendas de su vida a temprana edad.

    Lo que dice de que hay chicos de veintitantos todavía en casa me parece optimista. Hay muchos de treinta y tantos.

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  7. es un tema muy interesante, pero no se puede decir que siempre es asi, ya que a pesar de que solo me dedique a estudiar se que eso me hara tener un buen futuro y un empleo que pronto me hara mantenerme yo sola.. Y estar fuera del hogar no significa nada, ya que hay muchos jovenes que han abandonado el hogar de sus padres y aun viven mantenidos de ellos, ya que ellos les pagan casa, telefono, y todos sus gastos...

    Muy bueno tu blog!!! me ha encantado demasiado, aqui te dejo el mio http://abzurdahzenizientah.blogspot.com/ y espero te animes a pasar, aqui cuentas con una seguidora mas para tu blog...

    besos y abrazos!!!

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  8. La cultura del “vivir de" se contagia. El ser humano es lo que tiene desde que nace, para vivir, se pasa la vida chupando y llegan a ejecutas de timofonica

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  9. Los matices de Abzurdah Zenizientah © me parecen importantes, aunque sin pasarse.

    En la época de mis padres había muchos menos universitarios, es decir mucha más gente que empezaba a trabajar antes de los 20. Los que iban a la Uni tenían que esperar al menos hasta los 23.

    Ahora ha cambiado el panorama y yo sí considero muy legítimo (hasta unos límites) que los padres apoyen a los hijos para poder encarrilarse hacia un futuro profesional y personal digno. No se trata pues de hacer una competición a ver quién empezó a trabajar antes y, por tanto, quién es más maduro o estuvo menos protegido, sino de valorar la proporción entre esfuerzo, ayuda familiar (seguir viviendo en casa unos años más)y resultados profesionales obtenidos.

    Hoy en día alcanzar ciertos objetivos profesionales a veces requiere de unos desembolsos (postgrados)o de un determinado régimen de vida (determinadas oposiciones) incompatibles con independizarse a los 24 y que precisan casi siempre de la complicidad-apoyo de los papis.

    Lo triste es empezar a currar a los 30 en un puesto de subalterno o de peón, pero si los resultados han valido la pena seguramente es porque ha habido que pagar un precio o retrasar ciertos acontecimientos personales (boda, hijos...)

    Todo depende de la importancia que demos a cada aspecto de la vida.

    Una amiga estudiaba notarías. Consiguió sacarlas a los 34, viviendo con los padres y retrasando su boda año tras año (el novio acabó largándose con una peluquera encantadora). Será una señora notaria el resto de su vida pero ¿la ha compensado entregar esos años, ese amor? Ella verá. A mí no me compensaría. Unas oposiciones o una formación de postgrado tiene unos límites temporales sobrepasados los cuales es mejor saber perder y retirarse antes que arruinar tu vida por un determinado puesto.

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