05 junio 2017

Pecho bermejo

esta mañana estaba trabajando en la huerta y he tenido un espectador muy curioso, uno de esos pequeñuelos confiados. Es raro esto de los animalillos, cuanto más chicos, menos miedo nos tienen. Cierto es que atrapar un petirrojo es tarea poco menos que imposible para un humano, pero otros animales a priori más poderosos son bastante más cautos. Hoy mismo he visto a un lagarto verdinegro hacer un sprint de veinte metros en menos de un parpadeo, asustado por mi presencia.

El pajarillo me ha estado examinando durante más de quince minutos, cambiando de posición, de rama en rama e incluso desde las altas varas de las plantas de judía. Oye, parecía Masterchef, vaya presión para plantar unos tomates, ja, ja. Supongo que simplemente estaría atento a ver si aparecía algún manjar entre la tierra recién removida.

Egoitz - Foto Natura
No es raro ver un petirrojo (Erithacus rubecula). Es un ave abundante en Collado Hermoso, sobre todo cerca de sotos de zarzas o espinos en las zonas más húmedas del pueblo, y desde luego en la zona de huertos. Además es otro de los animales que nos acompañan en Invierno, pues no suele alejarse mucho de su zona de cría.

Un ave de pequeño tamaño, unos 12-15 cm. Se alimenta de insectos, principalmente capturados en el suelo. También anida en el suelo, pero no es común. Hay nidos de petirrojo en muros destartalados o en ramas no muy altas de árboles o arbustos como el rosal silvestre. Pone tres o cuatro huevos de color azul celeste. No es extraño ver fragmentos azules de estos huevos desparramados por el suelo, hay muchos gatos en esta zona del pueblo y encuentran cualquier cosa de comer que se encuentre en el suelo.


¡Te veo la semana próxima, petirrojo!