20 septiembre 2006

Esos malvados del cine

hay actores que son especialistas en conseguir que el público se ponga en su contra. Por supuesto, los directores aprovechan este don y suelen darles papeles de malos. Y la verdad es que no les falta trabajo pues en casi todos los géneros se propician situaciones en los que un malo y un bueno se enfrentan.

Lo normal, hablando de malos malísimos es que visualicemos varones, pero qué me decís de Scarlett en "Lo que el viento se llevó"; o de mi favorita, la amargada Bette Davis en "¿Qué fue de Baby Jane?" .

Y si hablamos de géneros cinematográficos, hay uno que supera a todos en esto de los malotes: el "western". Aquí además se da la situación de que todos los personajes suelen ser "duros", y los actores con careto patibulario se rifan los mejores papeles.
Tanto es así que en estas pelis es común que haya tipos con cara de malotes en los dos bandos.
Por ejemplo, en "El bueno, el feo y el malo" de Sergio Leone todos tienen cara de pocos amigos. De hecho si comienzas a ver la peli ya empezada no hay manera de tomar partido. ¡Todos parecen igual de chungos!

Para mas "inri", en esta magnífica película trabajan juntos los duros de entre los duros, a saber, Clint Eastwood y Lee van Cleef.


Desde luego, viendo sus estampas, es difícil decidir con cual de estos dos no me gustaría encontrarme en una calle desierta y arenosa de un villorrio perdido en Kansas (o en Almería). Mejor con ninguno.

7 comentarios:

  1. Eh, no, no...Escarlata no era mala, era una egoista de tomo y lomo (a patadas que hay)
    Me encantan los malos/as en blanco y negro: Barbara Stanwyck (fijo que lo he escrito mal), James Cagney o Claude Rains en "Encadenados" y si, también Bette Davis. Ahhh, y la actriz que no se como se llama pero me repeluznó: Mrs Danvers en "Rebeca".
    Que remala que era.

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  2. Hagan ustedes el favor de no meterse con la señora O'Hara o empezaremos a tener problemas. Una mujer que tuvo las pelotas de adelantarse a su tiempo, romper moldes, y no quedarse en casa haciendo bordados supeditada a la voluntad de su marido (sí, vale, es ficción...¿y qué?) resulta que es una mala y una egoísta. Lo más triste es que hoy en día en muchos casos se sigue aplicando el mismo baremo. Así va el mundo...

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  3. Bueno Cruz, no me digas a estas alturas que no te gusta lo de quedarte en casa haciendo bordados en algún corpiño o faldita.
    De lo de la "señorita Scarlata" tienes parte de razón. El muy cabrito del director puso a una chavala con narices al lado de una pobriña y claro, las comparaciones les hacen parecer mala a la una y pánfila a la otra. Ni tanto ni tan calvo.

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  4. A ver, no tiene nada que ver el tenerlos bien puestos siendo mujer con ser una egoista.
    Vale, Escarlata tenía un par...pero la tía era un bicho de cuidado.
    Y Melania una pánfila.
    Y Ashley un flojo cobarde.
    Vamos, que me quedo con Rett de aquí a Lima.

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  5. Hombre, lo de los bordaditos está bien...aunque de mi versión "maruja" me quedo con la de repostera. ;-p
    Si nos limitamos a la película, es posible que se vea a los personajes de una forma así de "maniqueísta". El libro daba una visión mucho más amplia (como casi siempre), y no puedo desvincularlos...es lo que tiene habérselo leído unas diez veces (la primera con 10 años).
    En fin, mañana será otro día...

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  6. pasaba por aquí3:54 p. m.

    que quieres que te diga, prefiero encontrarme a Clint y a Lee (incluso a los dos juntos) porque seguro que terminamos tomando un wiskhy. A quien no me gustaría encontrarme por nada del mundo en ninguna calle es a Acebes y Zaplana (estos sí que dan miedo de verdad).

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  7. ja, ja. Me apunto al whisky con esos dos y contigo. Mejor de amigos que de enemigos.
    Yo creo que Zaplana nos tiraba a todos, pero el Acebes le basta un vaso de leche para caerse al suelo. ¿Te imaginas un duelo a orujos entre Rubalcaba y el Zaplana? Acaban con la cosecha de todo un año. Fijo.

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