12 diciembre 2009

Copenhague y el clima


Estas figuras de hielo esperan y desesperan mientras los líderes mundiales juegan la partida de las emisiones contaminantes.
No tienen mucho tiempo, pero me da que aunque tardasen años en derretirse no verían un acuerdo entre los principales egos del mundo. Más fácil sería que pasase un camello por el ojo de una aguja.

O quizá esperan a que se decida ella. Que sea pronto pues corre el riesgo de que el nivel del mar la sobrepase ...