17 febrero 2018

Corazón tan blanco

Dos semanas bajo la nieve, aún queda alguna más. Collado Hermoso blanco, inmaculado. En la Dehesa, más de medio metro de nieve y muy pocas huellas de animales. Es difícil conseguir alimento en este entorno.

Dehesa de Collado Hermoso
Pronto regresarán los bichos, el final del Invierno comienza a percibirse en el ambiente y Marzo nos traerá el comienzo del deshielo. La Dehesa se llenará de pequeños riachuelos, y crecerán los perifollos como cada año.

De momento, sólo unos cuantos valientes aguantan las heladas y la falta de alimento. Jabalíes, algún corzo, zorros se dejan ver. Otros, como tejones o gatos monteses sólo son percibibles por sus rastros. Las aves, de forma increíble, desafían las heladas en los aleros de las casas o en los descarnados árboles. Estorninos y mirlos, lavanderas, el pájaro carpintero, algún agateador y pequeños gorriones o carboneros. Bajo la nieve, los topillos se aprovechan de las despensas acumuladas durante el Otoño. No muy lejos, sus enemigos reptiles siguen aletargados hasta la Primavera. No son un peligro.

Agateador Común
La Cigueña Blanca también ha aguantado como una campeona los rigores de Enero. Tenemos un pueblo pequeño, pero con mucha vida, incluso durante el más duro Invierno.