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20 agosto 2024

El bosque tras el fuego

Hace dos años sufrimos un incendio sobre unas 800 hectáreas entre Navafría, Torreval y La Salceda. No llegó a Collado Hermoso por una climatología favorable y por el buen hacer de bomberos forestales, vecinos y la UME. Fuimos afortunados.

Así se veía el cerro del repetidor al término del segundo día de llamas, desde el Lomo de Collado.

La temperatura en el aire era muy elevada y nos fue difícil acabar con las últimas llamas y refrescar algo el suelo. Julio es el més más cálido en estas tierras y el aire estaba particularmente seco.

Tras unos días de incertidumbre sobre si el incendio se podía reavivar, las llamas se extinguieron. 

El paisaje era desolador una semana después. El suelo lleno de ceniza y miles de hoyos que revelaban donde estuvieron los tocones de los árboles. Aun había ascuas en ellos.


Al año siguiente comenzaron las labores de corta de los pinos que habían quedado en pie. Todos muertos. No se salvó ninguno. Los leñadores tardaron un año en retirar los pies y transportarlos hacia alguna industria que pudiera sacar beneficio de ellos. Muchos de los pinos, sobre todo en la zona más próxima a la Salceda tenían más de medio metro de ancho.

Hace una semana tomé estas fotografías en la zona más caliente del incendio. Se cumplen dos años y no se ha producido una regeneración natural de de los pinos. Sí hay crecimiento arbustivo, sobre todo de jaras y retamas. 

Acerca de los árboles supervivientes, en la zona más baja del incendio se salvaron algunas encinas y bastantes robles melojos, pero ni un solo pino. Nada en absoluto sobrevivió en las zonas de mayor altitud.



Algunos de los robles melojos ("quercus pyrenaica") salvados se vieron seriamente afectados por el fuego pero han conseguido regenerarse, y sobrevivir al menos estos dos años. Éste de la imagen, junto a la cañada, parece tener bastante buena salud.


Otra de las consecuencias ha sido la erosión, Así aparece una de las vías de saca que se han utilizado para extraer la madera. En esta zona el suelo es muy somero y la roca se encuentra a solo 30 ó 40 centímetros de la superficie. Las lluvias han lavado la tierra hasta llegar a la roca.

Ahora, dos años después, llega la pregunta habitual: ¿vamos a hacer algo para recuperar el bosque? ¿o acaso hay que dejar que la naturaleza actúe?

Difícil respuesta: muchas de las fincas quemadas son privadas o de gestión comunal. Otras son de aprovechamiento público, y todas ellas en una zona de usos limitados al estar en zona periférica del Parque Nacional Sierra de Guadarrama. Por tanto, la gestión del post incendio cuenta con bastantes opiniones y pocos voluntarios para meter recursos y dinero. 

Seguiremos informando. 


09 julio 2022

Las bichas


Nuestro pueblo está a más de 1.200 metros y el clima es frío la mayor parte del año. No es lugar para serpientes, o eso se podría creer.  Sin embargo podemos encontrar varios tipos de ofidios, la mayoría bastante inofensivos, que salen de sus guaridas durante los meses más cálidos.

Hoy toca hablar de las bichas. Así llaman en la sierra segoviana a la coronella y la víbora. No tienen mucho que ver entre ellas, pero infunden el mismo respeto. Son relativamente pequeñas, y su color no es llamativo, de modo que la mayoría de las veces que las veamos será mientras se asolean en lugares despejados, como los caminos que conducen a la sierra.

La serpiente más habitual en nuestra zona es la culebra lisa o coronella. No es venenosa. Tenemos dos tipos, coronella austriaca, más común en el monte y la coronella girondica, más habitual en la llanura. Solo tienen diferencias cromáticas. 
Este animal se alimenta principalmente de lagartijas y por tanto la encontraremos en las zonas pedregosas, cerca de paredes o roquedos, y siempre en lugares donde alcanza el sol. Mide unos 40 cm y tiene aspecto fino y larguirucho, con una cabeza afilada y plana. No tiene veneno y es muy lenta de movimientos, así que su táctica de caza es acercarse lentamente a sus víctimas cuando descansan e inmovilizándolas con mordisco y constricción.


En la foto se observa su color gris y el dibujo dorsal de manchas circulares oscuras colocadas en dos filas longitudinales. 

Pobre culebra lisa que ha sido masacrada durante generaciones por su similitud (solo en color y en longitud) con la víbora hocicuda, la verdadera "bicha" contra la que tanto nos han alertado nuestros mayores. Es mucho menos frecuente y vive cerca de los cursos de agua y en zonas rocosas. 




A simple vista y comparando con la fotografía de la coronella, se aprecian las diferencias entre ambos reptiles. La víbora es más robusta, e incluso parece rechoncha cuando está enroscada. Un rasgo diferencial es que tiene la cabeza triangular y muy destacada del cuerpo. A continuación de la cabeza se observa un dibujo casi negro en zigzag. Finalmente su cola es "corta" en comparación con la de la culebra. La de la fotografía encontrada en el paraje de Las Calderas es gris oscura pero hemos observado ejemplares mucho más pálidos

A diferencia de la culebra lisa, la víbora sí es venenosa. Su mordedura es muy dolorosa y aunque el veneno tiene baja toxicidad, es peligroso para mascotas y niños. 
Como todos los animales, es raro que una serpiente nos ataque sin motivo, pero es bueno alertar a los críos acerca de levantar piedras donde bien puede estar la víbora escondida. Por supuesto, nada de tocarlas. Lo normal es que huyan a gran velocidad al advertir nuestra presencia. 

¿Qué come una víbora? su alimento son los ratones, musarañas y otros reptiles. También crías de pajarillos que puede capturar bien en el suelo o bien encaramándose a arbustos. Los ejemplares jóvenes, también devoran invertebrados. Normalmente caza al acecho, lanzando un rápido ataque e inoculando el veneno. La víctima muere muy cerca y la localiza con su olfato.

(Las dos fotografías han sido tomadas muy cerca una de otra, a unos 1.400 metros de altitud cerca del río Viejo)

12 agosto 2021

Un paseo por la ladera

prometíamos ayer... parafraseando a Fray Luis, que la siguiente entrada pasaría de la llanura a la ladera, antes de enfilar las pendientes de la Sierra Carpetana, dos mil metros y algunos más en sus más altos picos.

El camino comienza en la Iglesia de Collado Hermoso, San Nicolás, y sube por el llamado Camino de los Molinos, primero asfaltado pero que a 300 metros se convierte una pista blanca transitada por algunos vehículos de los residentes o de andarines que prefieren acercarse más a la montaña antes de tomar zapatillas y bastones. 



Pasados los primeros prados, frecuentados por el ganado local y algún zorro o jabalí en los atardeceres, se llega a un tupido bosque de roble melojo (rebollo), conocido como la Mata del Fraile en alusión a los que habitaron el cercano convento durante más de seis siglos. En esta zona se va apagando el rumor de la carretera y del pueblo. Por fin estoy en la naturaleza. No se suelen ver muchas aves en este tramo, quizá alguna paloma, eventualmente el cuco, gorriones, carboneros, pero por aquí aun desconfían de los humanos.

Algo más arriba, pasado ya el monasterio, los pequeños pájaros se hacen notar, y en los primeros pinares incluso encontramos alguna ardilla.



Estos pinos los plantaron nuestros abuelos. Los pinos se usaban como vigas, simple leña e incluso como varas para las judías cuando se cortaban jóvenes en alguna clara. La mayoría de ellos tienen ya más de setenta años.

Pasado el último molino, hoy rehabilitado como vivienda, un recodo del camino nos mete en la zona del pinar público, inaccesible con vehículos salvo a los ganaderos que alquilan (muy caro) el pasto a la Junta. Hoy estos montes no pertenecen a los pueblos y su gestión se hace desde Valladolid, con poca o ninguna atención a los habitantes de la sierra. Una pena. Un cultivo de pinos interminable, sin prevención de incendios como demuestra que los residuos de corta quedan abandonados en el suelo y sin plan de diversificación de especies vegetales. Un monte prácticamente abandonado, con los pros y contras que eso conlleva.

Me interno en el bosque y protestan las oropéndolas, con su graznido de córvido y su plumaje exótico. Se hace raro verlas fuera de un zoo o una jungla.

Oriolus Oriolus- foto de Wikipedia

Dirijo los prismáticos hacia la copa de los pinos y por fin atisbo una sombra de vivo amarillo. Un rato más de búsqueda y por fin la contemplo. Estará con nosotros un par de meses más hasta su migración al Sur, hacia el África tropical.

Al otro lado del arroyo, encontramos el prado de la Estilera, uno de los pocos que se libraron de la plantación de pinos. Los garrapinos se alertan unos a otros a mi paso y cruzan el camino volando. Un chochín hace chirriar su garganta. El camino es cómodo pues aunque es media mañana, las sombras de Agosto cubren prácticamente toda la pista junto a la cual pastan unas vacas tudancas a la vez que custodian a sus chotillos.


Paso el puente del río, junto a la Casita del Pescador. Lleva bastante agua, señal de que los pequeños manantiales aun lo están nutriendo. Se ven por doquier, la mayoría atollados por las pisadas del ganado. Y habiendo más agua, hay más flores y también más mariposas, cada especie en su planta nutricia como este cardo superpoblado.

Alcanzo los 1.700 metros y me dirijo a un claro que alguna vez estuvo habitado. Aun se distinguen los cimientos de un solar, con una estancia redonda (quizá corral) y dos o tres estancias cuadradas. También aquí hay aves de las que normalmente se encuentran en alturas más bajas, pero estos días aprieta el calor y las aves cambian de residencia. Bastantes petirrojos y algún carbonero, habituales, y los que huyen del calor, un mirlo y en equilibrio sobre un rosal silvestre, un alcaudón dorsirrojo. Precioso animal.

En el roquedo, restos de excrementos, plumas y egagrópilas de alguna rapaz. Probablemente un busardo ratonero.

Me entretengo un rato mirando el horizonte, Pelayos, La Cuesta, Turégano a lo lejos, pero es tiempo de bajar, a disgusto como casi siempre. Hasta pronto, naturaleza.

19 enero 2020

Ecosistemas: de la labranza a la pradera

Dicen los naturalistas que el número de aves que viven en las zonas donde antiguamente había cultivos disminuye. Y seguro que tienen razón, desde luego en cuanto al número de ejemplares, quizá no tanto en cuanto a la variedad. En Collado Hermoso el paisaje ha cambiado mucho en el último siglo. Sobre todo en el monte, que en solo cincuenta años ha pasado de ser un piornal a un bosque de coníferas. Pero también en el llano.

Antaño toda la zona Norte de nuestra aldea, la más baja, estaba cubierta de cultivos, de ahí su apelativo "El Labrao". Estas praderas se dedicaban al centeno, algo de trigo, a las patatas o más recientemente a regadíos como el maíz o la berza y forrajeras como la alfalfa. Alimentaban a los humanos y su ganando , y también a muchas aves y a pequeños mamíferos, sustentando indirectamente a estratos superiores de la cadena alimenticia. También existían decenas de caceras para repartir el agua, y que tenían su ecosistema particular, con pequeños invertebrados (aquellos caracoles que ya no se dan por aquí) y anfibios. Como consecuencia de esos usos humanos, sí es posible que hubiera más fauna volandera y corredera que ahora.

En la actualidad la agricultura ha desaparecido en Collado Hermoso. Tan sólo quedan unos cuantos huertos recreativos que sirven de pasatiempo y valioso aporte de vegetales "ecológicos" para los cuidadores que mantienen la tradición. La agricultura extensiva desapareció hace medio siglo y con ella El Labrao se convirtió en un baldío. De hecho, durante unas décadas solo produjo hierba para ser segada y empacada a principios de cada Verano para que las vacas subsistan durante el Invierno.

Las empacadoras aun están pero la naturaleza gana terreno al hombre, y gran parte de la pradera se está convirtiendo en mata arbustiva. Rosales silvestres, majuelos, endrinos y zarzamoras proliferan por doquier, también sotos de robles con su producción de bellota, y eso significa mucho alimento disponible. El abandono de los cultivos pudo traer una estacional reducción de aves cuyo alimento era básicamente el grano, pero hoy se está revirtiendo la tendencia. Para nada puede ser nocivo que el campo se regenere y vuelva a un estado parecido al que tuvo en tiempos en los que la densidad humana era menor. El equilibrio llega tarde o temprano. Y esa abundancia de alimento en forma de bayas y bellotas en Otoño es una prueba de ello.

Este fin de semana he visto al corzo, he oído chillar al zorro, he encontrado un topo muerto, varias rapaces, un conejo, una familia de ruidosos rabilargos enfrentada a otra de no menos ruidosos estorninos. Ya no hay tanta variedad de aves como en Verano, pues muchas han emigrado, pero el campo sigue vivo, incluso cuando se acerca el invierno, ...

(extraído de Arannau)

29 agosto 2019

El acebal de Prádena

El bosque de acebos. Un paisaje espectacular.

Aunque lo conozco desde nuestras primeras salidas a la montaña, la primera vez que lo disfruté de verdad fue hace unos diez años, un sábado en el que intentamos subir al Nevero junto con nuestros amigos de Guadarrama. Al llegar al Puerto de Navafría nevaba bastante y nos dio miedo dejar allí los coches por si luego no podíamos bajar. Hace diez años y ya nos estábamos haciendo mayores ... (prudentes dicen otros, ja, ja).


El caso es que sustituimos la ruta montañera por otra más suave por la acebeda de Prádena, y fue cierto que no hay mal que por bien no venga, pues la ruta nos encantó.



Es un paseíllo de unas dos horitas ida y vuelta desde la zona deportiva que hay junto a la Nacional 110, primero subiendo la ladera por la Cañada Real Segoviana y luego rodeando el bosque de acebos en dirección Sur.

Al llegar a la parte más alta nos internamos en el acebal y, de repente, se hizo de noche. Es cierto que aquel día de invierno el cielo estaba neblinoso, pero incluso un día claro la cubierta es tan tupida que las pupilas tardan en acostumbrarse. La falta de luz provoca que no crezca vegetación alguna bajo los acebos, y la humedad vuelve al suelo resbaladizo a causa del barro y los musgos. Un paisaje propio de gnomos o trasgos o algún bicho de esos que pueblan los cuentos de asturianos, vascos y cántabros.

Hoy hemos regresado en una estación distinta. Hay mucha menos humedad en el suelo pero la temperatura baja muchos grados nada más internarse entre los acebos. Lo hemos hallado solitario y silencioso, pues aunque el ganado sigue internándose en el bosque hoy no hemos encontrado vacas. Tampoco gente. La escasa afluencia de visitas es una buena noticia para la regeneración del antiguo acebal. En cualquier caso y como las vacas no cuidan donde pisan, los visitantes sí deberíamos mirar bien y en lo posible usar los senderos que los animales han dibujado en su paso diario. No hace falta crear otros para disfrutar el misterio del bosque. 


El bosque parece tener buena salud. Los acebos que bordean la cerca se hacen grandes y el interior parece cada vez más denso. El hecho de que haya pocos pájaros, apenas ninguno, proporciona un silencio hipnótico, tan bueno para pensar o soñar, que podríamos olvidarnos del siglo en el que estamos, del móvil, de las redes sociales, de las prisas, ...

Al abandonar el núcleo de acebos, por el Suroeste, encontramos una zona circundante de robles centenarios a ambos lados de un sendero PR que baja marcado con bandas amarillas. Los robles, melojos de más de un metro de diámetro y cubiertos de musgo, parecen custodiar el acebal. Por su estampa, estos gigantes denotan que fueron podados en el pasado para alimentar el fuego. Hoy los nuevos talles crecen sin trabas y superan en altura, aunque no en grosor, a los antiguos robles que tantas casas han calentado con su madera.



Como en aquella ocasión, hemos dejado a la izquierda el camino de Prádena y regresamos hacia la cañada, atravesando las praderas llenas de arbustos que durante siglos pisaron los rebaños de la trashumancia. Un paisaje realmente hermoso con la llanura de Castilla la Vieja a nuestros pies y las alturas de los Montes Carpetanos a nuestra espalda.

Me llevo un gran recuerdo para reforzar aquellos paseos de hace años. Preciosos los acebos, un árbol que estuvo cerca de la extinción en nuestra sierra y que hoy se recupera gracias a la sombra de los pinos y del abandono de su uso como combustible y materia prima para la ebanistería.



Ejemplar juvenil en los pinares reforestados de La Salceda

02 junio 2019

Los vigilantes

los buitres han formado siempre parte de nuestra visión del cielo. Casi a cualquier hora del día los podemos ver, recorriendo vigilantes todo el largo de la sierra.

Normalmente vemos grupos de buitres leonados. Acuden desde los acantilados de los ríos Duratón y Riaza. Puede parecer mucha distancia, pero no lo es para un animal que ha hecho del planeo un arte y de la búsqueda de corrientes de aire cálido una táctica para ahorrar energía.

Por nuestra sierra también son comunes los buitres negros. Son algo más pequeños y podrían ser confundidos con alguna de las grandes águilas. Sus nidos se encuentran en los pinares cercanos a Collado Hermoso o en alguno de los que hay más al Norte. He podido ver a alguno descansando en un roble de gran porte en las cercanías de La Cuesta. Son más solitarios, y aunque es posible verles mezclados con las expediciones grupales de sus primos leonados, lo normal es verles volando aislados, en círculos, sobre las zonas bajas del páramo.

La distribución del buitre negro en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama es amplia a ambos lados de la sierra y su comportamiento ha sido muy bien observado por los científicos. También nosotros podemos hacerlo en este enlace a una Webcam sobre nido de buitre negro en Rascafría instalada por SEO BIRDLIFE



Unos y otros, negros y leonados, se alimentan de carroña, en gran parte de mamíferos grandes que van quedando muertos en el campo. Jabalíes, corzos, algún ternero perdido por su madre o una vaca enferma que llega a su fin, sobre todo en invierno. También los alimentamos en muladares controlados, usando restos de animales de granja que de otro modo habrían sido incinerados. La legislación ha sido modificada recientemente (2013) y ahora permite a los ganaderos extensivos el abandono de reses muertas en el campo. Hay que registrar una autorización y quizá por ello aun no se haya recuperado la tradición ancestral que tan bien hacía a los necrófagos.

buitres en comedero
(archivo Diario de Navarra)

En cualquier caso, parece que la población permanece estable en nuestra provincia, y que sea así por muchos años. El carroñero tiene su papel en la naturaleza, eliminando restos rápidamente, con lo que se aleja el riesgo de transmisión de enfermedades.

Buitre, bonito, bonito no eres, pero en el campo te apreciamos mucho.

Buitre del Duratón, tomado por nuestros amigos de la Web de Sebúlcor

03 septiembre 2018

El bosque que nos protege

A pesar de las evidencias de cambio climático que afectan a España, con veranos más largos y menos precipitaciones, es también un hecho que la masa forestal de nuestro país aumenta. ¿Cómo es posible?

Lo es, debido sobre todo a tres factores:
  1. El abandono de la agricultura y la ganadería extensiva, sobre todo en Castilla-León y Aragón donde incluso las aldeas desaparecen por falta de población. A causa de ello aumentan las superficies sin roturar, y el ganado vacuno y ovino que antes pastaba en los prados se produce ahora en explotaciones cerradas. La naturaleza se está rehaciendo allá donde las condiciones hostiles han desaparecido y la erosión no ha destruido el suelo (gran problema en otras regiones).
  2. La lucha contra el fuego. Hay menos fuego intencionado a causa de una mayor concienciación y de la acción administrativa que prohíbe el aprovechamiento urbanístico en zonas quemadas. Aun así, los incendios forestales siguen produciéndose, y son más intensos en lugares donde el bosque está "sucio", es decir, donde el matorral crece desatado durante la primavera y se convierte en yesca seca en verano. Curiosamente, no faltan expertos que creen que la ganadería extensiva en bosques consolidados sería una ayuda estimable para la prevención del fuego.
  3. La "forestación", entendida como una ayuda humana a la regeneración natural del bosque. Es fundamental en zonas desprovistas de bosque durante décadas, en las cuales la recuperación natural es muy lenta. En las últimas décadas, se ha hecho un fuerte esfuerzo desde administraciones y privados, bien por interés económico o bien por interés en la conservación del entorno.
En nuestro pueblo y alrededores se observa una creciente colonización de antiguos prados por árboles  autóctonos de hoja caduca, tales como fresnos y robles, así como arbustos como endrinos o majuelos. En las laderas de la montaña, siguen creciendo los pinos plantados por ICONA en los 60 y 70. A sus sombras, es satisfactorio ver como las laderas antes ocupadas por piornal recuperan ahora especies casi extintas, como el acebo, que progresa en las umbrías de los valles fluviales.

Acebos en cara Nordeste del valle del Río Viejo
Personalmente, sigo plantando árboles cada año: robles, encinas, endrinos, algún álamo. Es hermoso ver cómo crecen y cómo el campo está cada día más lleno y más hermoso.



19 noviembre 2017

El acróbata

el lunes pasado amaneció frío, y siguió más frío aún gracias al gélido viento que soplaba desde el Norte. Salía de la panadería y vi un milano a lo lejos, cerca de las Eras. Como una cometa, fue evolucionando a merced del aire, entretenido con caprichosas piruetas, dejándose llevar y aprovechando para ganar más y más velocidad. Al sobrevolar la plaza, en vuelo lateral, a tan sólo diez o doce metros de altura, la visión de la rapaz era impresionante. Preciosa. Y efímera.

El milano, sobre todo el llamado "Real" es residente en Collado Hermoso. No es muy frecuente verle sobrevolar la plaza, pero cualquier observador campestre podría verle todos y cada uno de los días del año. De hecho en la Península Ibérica es incluso más abundante en Invierno, cuando a los ejemplares locales se suman los que vienen a visitarnos desde Centro Europa o Gran Bretaña.

Normalmente solitario, volando bajo, es muy fácil de observar por su frecuencia y de distinguir principalmente debido a su característica cola en forma de horquilla y esas dos bandas blancas antes del fin de las alas.

Milvus milvus
El milano real es un ave cazadora de pequeños animales, roedores o gazapos, pero sobre todo un eficaz carroñero y competidor con los córvidos en el descubrimiento y aprovechamiento de todo tipo de animales muertos. Para ello busca zonas abiertas, y luego nidifica en árboles de alto talle.

En nuestra zona la especie goza de muy buena salud, pero por desgracia no es así en la llanura, o en Tierra de Pinares. En los llanos, los nuevos cultivos de regadío no contienen ninguna de sus presas y en Tierra de Pinares, quedan roedores pero poca carroña que descubrir. Muy interesante en este sentido el análisis de todas las aves carroñeras de nuestra zona que ha realizado el Colectivo Azálvaro. Os damos las gracias desde este santuario de rapaces que es la Sierra Carpetana.



18 junio 2015

El árbitro de la cuenca

La Sierra Carpetana se encuentra justo en el límite de las cuencas hidrográficas del Duero y del Tajo. Por tanto, en lo alto de nuestras cumbres se celebra cada año un sorteo, una especie de concurso que tiene como premio un viaje a Lisboa, o un viaje a Oporto. Todos los concursantes ganan. Cada gota de lluvia que cae en lo alto de la montaña tiene opción de participar y tan sólo un delicado equilibrio, una ráfaga de aire, un desliz gravitatorio decide su destino.

El agua que fluye hacia nuestro lado de la montaña acaba su recorrido en la decadente y hermosa ciudad de Oporto. La cuenca del lado sur de la cordillera conduce hacia la capital lusa, Lisboa, y lleva la corriente hasta el estuario del Tajo, el más impresionante de la península.

Cornisas de hielo en el Nevero
Desde el Nevero, nuestro monte más alto, parte el Río Cega. Sus aguas pronto se unen a las del Río Pirón que nace algo más al Suroeste y recorren casi 150 kilómetros de las provincias de Segovia y Valladolid hasta llegar al Duero.

Por la vertiente madrileña de la sierra, las aguas se encauzan a lo ancho del Valle del Río Lozoya, entre las paredes carpetanas y las de la Cuerda Larga. Prosiguen por el valle hasta llegar al Embalse de El Atazar. Normalmente se beben todo el agua los madrileños, pero la parte destinada a cauce ecológico y el eventual sobrante desemboca en el Río Jarama y luego en el Tajo.

Tajo y Duero llevan nuestras aguas y parte de nuestra tierra hasta el país vecino. Siempre que visito Lisboa u Oporto lo tengo presente, y trato de atisbar algo de nuestra impronta segoviana en las turbias aguas de sus desembocaduras.

Oporto desde la margen izquierda del Duero


02 febrero 2012

Renovables

se me escapan un poco las cifras cuando leo sobre energía. En parte, la culpa es de los periodistas, a los que sospecho tan indocumentados como yo mismo. En parte, del gobierno y de las eléctricas, que dan información contradictoria y poco comparable. El resultado mosquea, pues aunque no soy desconfiado, cuando muchos se ponen de acuerdo para ocultarme información ... malo. Como leí en algún sitio: "si jugando al póker a la quinta mano no sabes quién es el primo ... es que eres tú"

A ver, andamos a vueltas con que las instalaciones foto-voltaicas tienen amortizaciones a largo plazo, con que los molinos dependen del viento, con que los biocombustibles sólo dan dinero si el petróleo está caro ... y tal y cual. Dejando de lado el tema nuclear, cuyo debate está muy politizado y es altamente sensible a la subjetividad de cada uno, y la hidroeléctrica aceptada por todo el mundo, debemos preguntarnos ¿es más cara la energía renovable que la que conseguimos quemando gas, carbón o petróleo?

El gobierno debería proporcionarnos una respuesta clara y concisa, mostrándonos una matriz en la que apareciesen los distintos precios del kw conseguido con un barril de crudo a 140$ a 200 o a 80$ y comparándolos con los obtenidos por otras vías. Fijaos que no hablo de polución, ni de Kioto, ni de contaminación radiactiva. Para no meter más factores en la discusión hablo sólo de dinero. Pues bien, ni así son capaces los actores del mercado energético de explicarnos qué podemos esperar en los próximos años. Tampoco el gobierno es capaz de mostrar una previsión a 10-20-50 años sobre qué podemos esperar del futuro. ¿Existe algún modelo capaz de predecir si un hipotético despliegue masivo de molinos costeros y de edificios con fachadas llenas de paneles cubriría la demanda eléctrica del futuro? ¿cuenta ese hipotético modelo con hipótesis sobre paneles más eficientes o molinos con mayor capacidad?

Mi opinión, desde un punto de vista realista y de asegurar el suministro, ahora estable, es continuar con la política actual para el corto e incluso el medio plazo, pero, mirando a futuro debemos ser conscientes de que nuestra dependencia de los combustibles importados nos hace débiles, a España y a la U.E. en general. Sol, aire y mar tenemos a punta de pala y si aún no hay tecnología capaz de sacar energía de aquéllos, debemos invertir en obtener ese conocimiento.

Otros ya lo hacen, como estas dos plantas californianas del desierto de Mojave, la primera ya funciona y la segunda está en proyecto, con tecnología española por cierto:

500MW - tecnología Bright Source Energy

250MW tecnología Abengoa Solar
en comparación, una fotografía de la Central Térmica de Andorra, en Teruel, una de las de mayor capacidad de nuestro país. Funciona quemando 350.000 kilos de lignito cada hora. Tenemos unas 60 centrales térmicas en España:

1101KW - Endesa

13 noviembre 2011

nueva tasa en la sierra

la forma que tiene el Estado de reclamarnos las tasas o impuestos llega a ser delirante.

La última, y relacionada con Collado Hermoso, es la nueva tasa por coger setas. Ya desde el año pasado veníamos oyendo que en algunas zonas de la provincia había que pagar para recolectar níscalos o boletus, y estos últimos fines de semana en los bares de la zona se comentaba que la tasa ya nos afectaba a los collalbos. Parecían sólo rumores pues las administraciones públicas no han dicho ni pío.

Macrolepiota o parasol
Ante la falta de información y como hace años me dijeron que "ignorantia legis non eximet", o lo que es lo mismo, que la ignorancia de la ley no supone que no haya que cumplirla, he estado investigando un poco, que tampoco es cuestión de enterarse de las normas cuando multen al primero de nosotros.


Buscando cuáles son las zonas afectadas, cuánto se paga, dónde, etc ...  he encontrado un enlace en la web de la Diputación de Segovia que da algunas pistas, aunque no me he enterado muy bien si debo pagar algo o no y cuánto.

Boletus
Aparentemente el término municipal de Collado no está incluido, pero claro, ¿dónde puñetas llega nuestro término? en el campo no se ve la línea que separa los municipios por ninguna parte. El de Torreval, que es limítrofe sí tiene restricciones. Me imagino la discusión con los guardas sobre si me encuentro en un lado u otro de la "frontera". Y eso si sólo hablamos de la parte del monte que "pertenece" a Segovia, pues lo mismo en nuestro límite con Madrid también hay otra restricción que no conozco. Y tiene huevos la cosa, pues lo que he entendido es que para cada zona de recolección hay que tener un carnet distinto. Me veo con una cesta para setas en una mano y una mochila llena de licencias en otra. Me va a salir el kilo de níscalos como si fuera de pepitas de oro.

Ahí va lo que he deducido:

  • Collado y La Salceda no están incluidos, pero la parte alta del monte pertenece también a Torreval y Navafría, que sí están incluidos en la tasa, así que cuidadín y a comprar un GPS para saber dónde estás cogiendo setas.
  • Si alguien es residente en uno de los munipios afectados pagará de 3 a 5€ por temporada. Si no eres del municipio, 400€ al año. 
  • No veo nada de límite de kilos, lo cual no me parece ni medio bien si lo que se persigue es limitar la presión recolectora.

Con todo, intentaré hablar con algún guardia a ver qué cuenta. A ver si aún me tengo que alegrar de que este año no hayan salido setas. Para mí que se han acojonado pensando que también les van a cobrar a ellas.

Níscalo

26 septiembre 2011

Reciclaje

aparte del nombre de un garito de Guadarrama, la palabra "reciclaje" viene a ser el "proceso al que se somete un material con el fin de utilizarlo de nuevo".

Bien, pues parece que las administraciones locales entienden algo distinto, y cuando nos bombardean con la susodicha palabra, parecen referirse a acumular, recoger y transportar materiales sin importarles mucho el resultado final. En este proceso de "separación" previo al reciclaje, los ciudadanos se toman la molestia de tener unas cuantas bolsas de basura en casa y transportarlas al punto limpio. Después, tenemos que confiar en que el ayuntamiento de turno entrega los residuos a plantas adecuadas para generar un material nuevo.

Acerca de este punto, el que escribe ha oído rumores de fraude por parte de las contratas de basura, y mis sospechas aumentaron el día que el vigilante del punto limpio de Alcobendas me recriminó por hacer unas fotos al recinto. No me dio explicaciones al respecto. Últimamente, tras leer algunas noticias, veo que ser un fan del reciclaje es un acto de fe.

En fin, sí al reciclaje y no a las milongas. Dibujitos como el de abajo están bien, pero si nos dan cifras y vemos resultados, pues mucho mejor.



La mayoría de la gente nos hemos creído que reciclar es bueno, pero queremos ver un beneficio tangible. No digo ya que nos paguen por reciclar (lo habitual en algunos países) pero sí que al menos nos informen del resultado de nuestro esfuerzo. Y por supuesto, si este esfuerzo revierte en beneficio para el municipio donde vivimos, que se note en una reducción de impuestos y no en un incremento.

Por comparar, al menos en España vamos algo más avanzados que en Inglaterra.
Londres, aparte de ser bastante cochina, carece de un número aceptable de papeleras lo cual incrementa el número de barrenderos necesarios para recoger tanta lata de refrescos y envase de comida. Los barrenderos echan todo al mismo cubo, al igual que el común de los mortales pues, al menos donde vivo, no hay recogida selectiva de basuras (ni papel, ni plásticos, ni vidrio). Lo que no sé es si luego separan algo en el vertedero.

25 abril 2010

Ecologismo: ¿lo tienes claro?

yo no, la verdad.

Durante un tiempo pensé que yo era ecologista, al menos los síntomas lo decían: socio de ADENA desde pequeño, incontables árboles plantados, subir montañas como actividad favorita , defensor del transporte público ..., pero a la vez otras de las cosas que hago contrarían esta percepción. A saber, llevo un coche bastante pesado, uso el avión con frecuencia, me gusta más la carne que la lechuga, ...

¿Qué soy pues, ecologista, urbanita, pasota, inconsecuente? A veces, hasta he llegado a tener remordimientos por mi modo de vida insuficientemente "ecológico". No soy capaz de aclarerme, y mientras tanto, la publicidad institucional me machaca con el cambio climático, con la comida ecológica, con el estilo de vida sano.

Con todo, reconozco que el rollo ecologista institucional me marea. Y me cansa. Estoy harto de que los gobiernos nos pidan sacrificios a los ciudadanos para reducir las emisiones, para reciclar con eficiencia, para ahorrar energía ... y que luego se gasten el dinero en gilipolleces. Por ejemplo me indigna que me digan que los paneles solares son deficitarios. ¿Y acaso no provoca déficit el coste de cada "inauguración-autobombo"? ¿y el coste de los monumentos de gusto dudoso? ¿y el de los programas cutres de las cadenas públicas? ¿y el de remediar las cagadas de banqueros sin escrúpulos largamente aplaudidos por los mismos que hoy nos hacen pagar sus desmanes?

Cualquier autónomo sabe que no hay beneficio sin inversión, pero en este país vivimos pendientes del "cortoplacismo" de pequeñas victorias sin mucho esfuerzo. Los gobernantes no se plantean que en un plan de inversión a cincuenta años las energías renovables pueden suponer una fuente de ahorro de costes. Tampoco que potenciar la ingeniería ecológica, la ciencia medio-ambiental y la investigación en cultivos o ganadería sostenible es una apuesta para el futuro. Mientras tanto, nos exigen diligencia para llegar a objetivos loables, pero nimios.

¡Qué país, qué fatiga!

29 marzo 2010

"Perifollos"



no, no es el título de una peli porno. Ni el nombre de algún pueblo remoto de Castilla. Que no, hombre, perifollos es el nombre que se le da en la sierra a una hierbas que brotan en primavera, en el lecho de los arroyuelos que provoca el deshielo. El otro día me enteré que en lado sur de la sierra se llaman "corujas" (gracias Carmina!!)


No sé en qué momento de la Historia alguien decidió hincar el diente a estos perifollos, pero sí sé que debía estar canino. Desde entonces, en parte porque el hambre volvió por estos contornos durante muchos años y en parte porque después de un invierno de patatas con patatas no le viene mal al estómago una ensalada de lo que sea, los habitantes serranos degustan perifollos en primavera.

No son un gran manjar, pues saben a hierba y tienen un punto amargo, pero si los escoges bien, los más tiernos y de tallo más largo, tienen su encanto. Un poco de vinagre y sal y tienes una ensalada fresca, natural y gratis.

Y si además has subido bastante arriba a recolectarlos, haces ejercicio mañanero. ¡Qué sanos estos perifollos!

27 diciembre 2009

¡Muera el buzón!

no sé vosotros pero a mí el correo me satura. Y no me refiero al correo electrónico, sino a las cartas de toda la vida. Diariamente me llegan 4 ó 5 sobres de bancos, de tiendas, de tarjetas de no sé qué o no sé cuál, de papeluchos varios que se van acumulando hasta que los abro en un rato perdido del fin de semana. Además, no sé qué tiene el papel, pero igual que cuando me llega una información del correo electrónico la despacho enseguida, me cuesta mucho tirar un papel a la basura si no lo he leído y releído.

Por suerte mi conciencia ecologista me ayuda en esta tarea y ya he pedido a los suministradores que me manden las facturas por Internet. Primero fue el proveedor de aDSL. Con la compañía del gas y de la luz tampoco ha habido problema, pero con los bancos no hay nada que hacer. Lo que les cuesta evolucionar, oye.

¡Si incluso los bancos on-line me mandan papelotes a casa!.

Harto estoy, y ya me he decidido, no voy a abrir la puerta a ningún cartero más. No, ni siquiera a ti. No insistas. Mi decisión es inamovible ...

12 diciembre 2009

Copenhague y el clima


Estas figuras de hielo esperan y desesperan mientras los líderes mundiales juegan la partida de las emisiones contaminantes.
No tienen mucho tiempo, pero me da que aunque tardasen años en derretirse no verían un acuerdo entre los principales egos del mundo. Más fácil sería que pasase un camello por el ojo de una aguja.

O quizá esperan a que se decida ella. Que sea pronto pues corre el riesgo de que el nivel del mar la sobrepase ...

14 noviembre 2009

Otoño

ya han caído las primeras nieves sobre el Pico del Lobo y mientras la Sierra de Ayllón se viste de blanco por primera vez en el año, los collalbos dan un paseo por el Hayedo de Montejo. Aquí la alfombra es de hojas de haya y roble, y el tejado un entramado de ramas a veinte metros de altura.


Una ruta aprendiendo botánica y geología con nuestro guía Víctor. Este chaval es un crack de la comunicación. Si todos los profesores fueran como él, y todos los alumnos como los del grupo de hoy, España sería el país más formado del mundo. Un placer aprender así.

Después del paseo, una comida pantagruélica en el Mesón El Hayedo. Hacía un par de años que no pasaba por aquí pero esos chuletones no se olvidan nunca (¿verdad Craig?). Y para bajar la comida, nada mejor que un paseíto por el vecino Horcajuelo de la Sierra. Este pueblo ha quedado precioso con las últimas obras. Un ejemplo de cómo gastarse una subvención estatal.

Se me ha hecho corto. Snif. Siempre sucede cuando disfrutas.

04 noviembre 2009

Más bosque para la península

Según el Informe la Situación de los Bosques Españoles, elaborado por la Sociedad Española de Ciencias Forestales (SEFC), nuestra masa forestal crece al un ritmo del 1,5% anual. Hablamos de casi 300 millones de nuevos "bebés de árbol" cada año. No tengo datos del número de árboles que desaparecen, pero seguro que cada vez son menos, ya sea por la disminución de las talas para hacer leña, ya por el mayor control de incendios llevado a cabo los últimos años.

Lo que se observa a simple vista, es que donde antes había cultivos y ganado, hoy la Naturaleza trabaja para devolver al campo su aspecto primigenio. En nuestra montaña segoviana fresnos, robles, chopos y encinas recuperan terreno. Y el crecimiento de la sabina en la zona de Prádena-Casla-Sigueruelo es realmente espectacular.

Respecto a las repoblaciones, la mayor parte de las veces se hacen con poca cabeza. He visto cómo se replantan algunas riberas de los ríos madrileños con cierto sentido y planificación, pero la repoblaciones de la montaña siguen haciéndose con poco orden y sospecho que sin contar con estudios de viabilidad ecológica. Pinares y eucaliptos siguen siendo los favoritos, aprovechando su valor económico, y son menores las repoblaciones de hayedos o castañares. En la foto se puede ver un aislado acebo junto al tradicional modo de repoblación de pinos "en terraza"

También la repoblación sin control trae daños colaterales. El otro día un paisano del pueblo dijo que la causa de la actual escasez de arroyos y fuentes podría ser la repoblación del pinar que se llevó a cabo hace 30-40 años. Al convertir la ladera en una sucesión de terrazas se destruyeron los torrentes y las "mini-cuencas" que alimentaban cada fuente. La reflexión tiene sentido.

30 septiembre 2009

Ecologismo de salón

estoy sorprendido con la campaña ésta de las bolsas que ha contagiado los supermercados a un ritmo mayor a cualquier gripe A conocida.

Suelo estar a favor de la campañas de concienciación ecológica: planta árboles, ahorra agua, conduce eficientemente, recicla ..., pero esto de las bolsas me ha superado. He oído que el objetivo principal es que no lleguen al mar puesto que sirven de trampa para peces y otros seres marinos. No me imagino cómo una bolsa madrileña puede llegar al mar, pero bueno, incluso concediendo que las barcelonesas tienen más posibilidades de cazar una tortuga por el morro creo que equivocamos el tiro.

Probablemente las bolsas de supermercado son los objetos más reciclados del mundo. Al menos en mi entorno, la gente las usa como bolsas de basura. Y si esas bolsas dejan de llegar a casa, no me acabo de imaginar una cola de vecinos bajando al contenedor con la basurilla en el cuenco de las manos. Digo yo que tendremos que comprar bolsas de esas negras o azules para meter la basura. En conclusión, gastaremos pasta y seguiremos llenando el mundo de bolsas.

Mientras escribo esto, veo en la tele un anuncio (pagado por el Gobierno) animando a dejar de usar las bolsas e incluso leo que la Junta de Castilla y León se plantea otra campaña por su cuenta .

Alucino, sobre todo cuando no dicen nada de otro tipo de envases ridículamente grandes. Al loro a este de la "pildora del día después".


21 noviembre 2008

¿Otra moda?

Desde hace unos años, cada vez que viene una sequía prolongada, o una inusual tormenta, o un ciclón golpea el Caribe fuera de temporada, culpamos al “cambio climático causado por el calentamiento global”. Toma teoría. Y como todos somos unos "enteraos", entre caña y caña defiendemos o cuestionamos que la temperatura de la tierra se esté elevando debido a los cambios producidos por la quema de combustibles fósiles, deforestación, etc …

Por desgracia, esto no parece una nueva moda "verde" que dure un par de temporadas, y el problema es de tanta magnitud que ya en 1997 los gobiernos de los países más industrializados se reunieron en Kyoto para debatir la forma de reducir las emisiones de seis gases entre los cuales se encuentran el dióxido de carbono y el metano. La mayoría de las naciones han firmado y ratificado el acuerdo y sus respectivos compromisos de control de emisiones, sin embargo, la realidad es que casi ninguno de los firmantes está cumpliendo su compromiso de forma óptima. La economía, o mejor dicho el consumo, manda.


los países en verde son los que han firmado y ratificado el Protocolo. Datos 2005 (Wikipedia)


A pesar de la postura oficial de los estados, entre los científicos también hay disensiones y como muestra de que todo es opinable, ahí van dos artículos periodísticos (en inglés), referidos al mismo libro ( “Los glaciares de Alaska” de Bruce Molnia ) pero enfocados de una forma totalmente distinta: el primero, en Daily Tech, defendiendo que los glaciares siguen creciendo y el segundo en Science Daily, defendiendo que por el contrario están retrocediendo. El primero de ellos se titula “Los glaciares de Alaska crecen por primera vez en 250 años” y el otro “La mayoría de los glaciares de Alaska se retiran, pierden grosor o se estancan”.

Además adjunto una serie de fotos contenidas en el segundo de los artículos (Es el Glaciar Muir en agosto de 1941, agosto de 1950 y agosto de 2004 )

No soy científico ni me he leído el libro de marras, pero juraría que aquí no queda hielo ni para un gin-tonic ...